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¿Problemas de ansiedad?


Antes de hablarte sobre la ansiedad y los distintos tipos de trastornos que lleva asociados, quiero dejar claros varios conceptos que están relacionados ya que es muy importante diferenciar lo que es el miedo de una fobia y como se relaciona la ansiedad con ellos.slider33

Miedo es aquel en el que aparecen ciertas respuestas manifiestas (a nivel motor, cognitivo y psicofisiológico) que dependen de la estimulación externa (de un peligro real). Estas reacciones son adaptativas ya que aparecen para ponernos a salvo de la situación de peligro.

Fobia es aquella en la que aparecen las mismas respuestas del miedo pero sin que haya de por medio una situación real de peligro, sino una percepción subjetiva.

Ansiedad es aquella en la que predominan respuestas encubiertas (no siempre son evidentes a los demás) debido a una anticipación temerosa que depende de la estimulación interna.

¿CÓMO DIFERENCIAR UNA FOBIA DE UN MIEDO NORMAL?

Es normal que los niños y adolescentes desarrollen miedos y experimenten cierta ansiedad durante el curso de su desarrollo. Con el tiempo, los miedos normales desaparecen, pero cuando no lo hacen y empiezan a interferir con su vida y con sus actividades diarias, puede ser signo de una fobia o de un trastorno de ansiedad.

Por lo tanto, para saber si estamos ante un miedo normal deberemos atender a tres factores:

  • Su duración en el tiempo,
  • La reacción que provoca (si es o no desadaptativa) y
  • La edad del niño/a.

Miedos evolutivos

Aquí te presento una tabla con la edad normal de aparición de algunos de los miedos más comunes. Como siempre digo, cada niño es diferente y por ello debes tomar la tabla como una simple referencia.

  • De 2 a 8 meses. Miedo a personas extrañas.miedos-infantiles
  • De 0 a 1 año. Miedo a estímulos intensos y desconocidos
  • De 2 a 4 años. Miedo a animales y tormentas,
  • De 5 a 8 años. Miedo a la oscuridad, a las brujas o fantasmas, a los conflictos emocionales (seres imaginarios, soledad, escuela, etc.),
  • De 9 a 12 años. Miedo al daño físico y al ridículo,
  • De 13 a 18 años. Miedo a las relaciones interpersonales y a la pérdida de autoestima.

Además de la edad, hay que tener en cuenta el desarrollo del niño, las características del contexto en el que aparecen los miedos y las propias características de la familia (si por ejemplo tienes fobia a la sangre, es muy posible que tu hijo aprenda de ti y adquiera la misma fobia).

¿CUALES SON LOS SÍNTOMAS DE UN TRASTORNO DE ANSIEDAD?

  • Tensión motora. Todo el cuerpo se pone alerta, en tensión, como si hubiese un peligro real del que hubiera que escapar.
  • Hiperactividad vegetativa. Taquicardia, sudoración, nauseas, sensación de inestabilidad, disnea (sensación de falta de aire), disfagia (dificultad para tragar), etc.
  • Hipervigilancia. Exageración de la respuesta de alerta, sensación de que “va a pasar algo”, dificultad para concentrarse, trastornos de sueño, irritabilidad, etc.

TIPOS DE TRASTORNOS DE ANSIEDAD

Fobias específicas.

 Podemos decir que estamos ante una fobia específica cuando se producen respuestas de ansiedad, desproporcionadas y desadaptativas, por la presencia (o por su anticipación) de un estímulo concreto y no peligroso (animales, tormentas, alturas, oscuridad, sangre, inyecciones, aviones, etc.).

Trastorno por ansiedad de separación.

 Aparece una reacción de ansiedad excesiva ante la Hoardings-at-London-Bridgeseparación del hogar o de las personas a las que el niño está vinculado. Esta figura suelen ser los padres, especialmente la madre. Temen perderse de su familia o que algo malo le ocurra a un miembro de la familia si se separa de ellos.

Fobia escolar.

 Algunos la incluyen dentro de las fobias específicas, otros en las características del trastorno por ansiedad de separación. En definitiva, nos referimos a este tipo de fobia cuando existen problemas de asistencia a la escuela debido a la ansiedad excesiva experimentada en el contexto escolar, tanto si el componente principal es el miedo a la separación como si es algún aspecto específico de la situación escolar.

Fobia social.

 Miedo a hablar en público, a entrar a lugares donde hay gente sentada, a ser el centro de atención, a participar en reuniones, a asistir a fiestas, a dar o defender las propias opiniones. Estos miedos aparecen por temor a la evaluación negativa. La persona piensa que está siendo juzgado o criticado por los demás.

Trastorno de ansiedad generalizada.

 Ansiedad o preocupación excesiva, poco realista y persistente, que se presenta durante un período no inferior a seis meses en relación con dos o más circunstancias de la vida que no se pueden atribuir a otro trastorno. En adultos deben presentarse al menos seis síntomas físicos que reflejen inquietud o impaciencia, fatigabilidad fácil, dificultad concentrarse o tener mente en blanco, irritabilidad, tensión muscular, alteraciones sueño, etc. En niños bastaría con un solo síntoma de los mencionados.

Trastorno de pánico.

 Presencia recurrente de ataques de pánico (que duran entre diez minutos y varias horas) que consisten en una serie de síntomas aversivos (palpitaciones, sudoración, temblores, sensación de ahogo, Image15984nauseas, mareos o incluso desmayos, miedo a perder el control o a volverse loco, sensación de entumecimiento, escalofríos, sofocos, etc. ). Alcanzan su máxima intensidad en los primeros 10 minutos, antes de disminuir gradualmente.

 La mayoría de las personas con trastorno de pánico experimentan ansiedad generalizada entre los episodios de pánico, ansiedad anticipatoria por miedo a que vuelva a ocurrir y agorafobia (miedo a acudir a lugares donde no se puede recibir ayuda por temor a sufrir una crisis de pánico).

Trastorno obsesivo compulsivo (TOC).

 Se presentan una serie de pensamientos repetitivos (obsesiones) que generan ansiedad. Para calmar estas obsesiones aparecen las compulsiones, que son conductas repetitivas intencionales y que van destinadas a neutralizar o impedir el malestar o alguna situación temida.

 A pesar de que el TOC suele aparecer en niños, se lo reconoce como un trastorno de la salud mental relativamente común en los adolescentes, siendo 15 años la edad promedio de aparición.

COMPORTAMIENTOS TÍPICOS QUE PRODUCEN ANSIEDAD

  • Negarte a reconocer los méritos de trastorno-de-ansiedad-social-consejosuna forma de vida libre de ansiedad.
  • Llevar una vida llena de presiones, no relajado.
  • No dar a los niños la posibilidad de estar solos y obrar por si mismos.
  • Insistir en que tienen que crecer más y ser más rápidos.
  • Dar más importancia a las notas que a lo que estén aprendiendo o al hecho de que se encuentre a gusto en la escuela.
  • Comparar a tus hijos con otros niños o entre si.
  • Mencionar errores pasados.
  • Emplear la culpa o las amenazas con tus hijos.
  • Sacar partido del desprecio por si mismo de un niño desvalorizado regularmente con comentarios pensados para que no se guste.
  • Ser una persona que se siente culpable, que se lo recuerda a los chicos y que también a ellos los carga de culpabilidad.
  • Ser para tu hijo un ejemplo de persona preocupada.
  • Enseñarles a preocuparse.
  • Preocuparte demasiado por lo que haga tu niño/a.
  • Emplear un lenguaje que fomente el miedo, la culpa o los juicios externos.
  • Establecer para tus hijos normas y objetivos que no están acordes con la realidad.
  • Negarte a aceptar el comportamiento típico de tus hijos según su edad.
  • Imponer castigos sin explicarles por qué.
  • Quejarte de la vida delante de los niños.
  • Decir “si” cuando en realidad quieres decir “no”.
  • Aceptar las excusas de tus hijos sabiendo que están eludiendo responsabilidades, y en consecuencia, enseñándoles a mentir y a distorsionar la verdad.
  • Corregir constantemente a tus hijos delante de otras personas y criticarles como si eso formara parte de tu papel de padre/madre.
  • Hacer de los objetos, las adquisiciones y el dinero las cosas más importantes de su vida.
  • Poner siempre el énfasis en el futuro y en lo que llegará a ser algún día.
  • Enseñarles a competir siempre con los demás y a encontrar ridícula la cooperación.
  • Poner demasiado énfasis en la puntualidad.
  • Ser excesivamente organizado en el hogar y en la vida de ellos.
  • Ser impaciente con su modo de avanzar en la vida.
  • No hablar con ellos sobre su propia vida, sus inquietudes, sus temores y sus cosas personales.
  • No permitir que tus hijos crezcan con independencia.

Trastornos alimentarios (III)


Hoy voy a compartir contigo tres cuentos o historias escritas por chicas con trastorno alimentario sobre su vivencia o punto de vista con respecto a la enfermedad y su tratamiento, como ya sabrás si has leído mis dos post anteriores (Trastornos alimentarios (I): aquí y Trastornos alimentarios (II): aquí).

Sólo puedo publicar aquellos relatos elaborados por chicas mayores de edad, por lo que desgraciadamente se me quedan muchos folios en el cajón, aunque en breve varias de ellas cumplirán los 18 y están deseando que comparta también sus historias, así que probablemente acabe ampliando la entrada en un futuro para añadir las suyas.

Y como hoy son ellas las protagonistas, paso directamente a transcribir sus historias. Solo he eliminado la información que pudiese violar el anonimato de las chicas.

RELATO 1: “EL LUGAR MÁS FELIZ DEL MUNDO”

‘Este no es mi lugar en el mundo’. Desde la sala de espera, un hombre quemado por la desesperanza acompaña en el silencio a su hija. Ésta observa, aún sin creerlo, como su vida cruza de acera para cambiar tardes de otoño soleadas por el vidrio opaco de un centro hospitalario.

‘Este no es mi lugar en el mundo’. Se repite una vez más antes de pasar al comedor. Los angostos pasillos que trazan el camino hacia las aulas distan mucho de la facultad, un sueño que a estas alturas todos dan por perdido. Todos menos ella. A las 9.30 aun sirven el desayuno; Cola-cao y cereales. Todo dulce, asqueroso, de un gusto pegajoso que hacía meses que perdió.

‘Este no es mi lugar en el mundo’. Vuelve a repetirse, si bien ahora empieza a ver similitudes con sus compañeras de grupo: la forma de mirar, la lentitud con que cada alimento es devorado, el rechazo de lo común. No puede más. Llama a la terapeuta y pide un café y siente que aún queda tiempo para salir a disfrutar del aire fresco.

Las horas pasan despacio. El reloj se detiene en cada terapia, en cada palabra o expresión involuntaria.

Sin embargo, todo está bajo el control de la calma. Las internas acuden al baño con la puerta abierta, en colectivo, cosa que sorprende a la joven. Los libros, teléfonos, libreta y apuntes. Todo está bajo llave. Todo se cuestiona. Nadie es libre de sospecha.

Entonces, recuerda cuando tuvo libertad, cuántas oportunidades tiró por la borda y piensa que tal vez este sea ‘el lugar más feliz del mundo’ en el que ahora se pueda vivir.

RELATO 2: “VOY A CONTAR EL TRASTORNO ALIMENTARIO DESDE MI PROPIA EXPERIENCIA…”

… ya que he estado tan metida en esto, que no creo que me vaya a resultar muy difícil hacerlo. […] Siendo tan joven ya he tenido experiencias bastante duras.

Desde pequeña nunca fui una niña con buena autoestima, mi primer recuerdo es en 2º de primaria, cuando me quedaba sola en los recreos, por culpa de mi timidez, entonces tenía que venir mi madre a acompañarme. Ese mismo año me cambiaron de colegio a uno privado y muy exigente y ahí también tuve problemas para relacionarme; hasta que mis padres montaron una tienda y todos querían ser mis amigos; conseguí entrar en un grupo de amigas, éramos 4 y siempre era yo la peor y la marginada, pero me dejaba, no me importaba que me tratasen así, porque tenía amigas.

Mis padres ya me decían que no les gustaban esas amistades, que no confiara en nadie y que la amistad no existe; es así como poco a poco fui haciéndome más desconfiada y tímida, me daba vergüenza hasta decir ‘hola’. En 2º de ESO ya no pude más, otra vez me vi sola en los recreos, sin amigos y confirmando las palabras que mis padres me dijeron, así que me cambiaron de colegio otra vez, también era concertado, pero tenía mejor ambiente, allí era aparentemente feliz, conseguí amigos, los que hoy en día conservo.

A todo esto se le unen las clases de ballet, iba dos días a la semana dos horas, o un día a la semana cuatro horas, desde los 10 años; me encantaba, pero mi profesora desde el primer día de clase me dijo que tenía que adelgazar, y eso que tenía un peso sano, más bien tirando a bajo; a eso se le añade mucha exigencia, salía de todas las clases llorando, pero aún así seguía yendo, quería superarme cada día más, quería conseguir bailar y que me felicitaran y sobre todo quería que mi profesora me dijera que estaba muy delgada.

También tengo que contar que desde que mis padres montaron la tienda, me pasaba todas las tardes sola en casa, nadie acudía a mis actuaciones del colegio o de ballet por que la tienda estaba por delante.

Es por todo esto que en 2º de ESO empecé a restringir, cada vez me comparaba más, cada día era más fea, más gorda, más inútil, más tonta, también de vez en cuando esto iba acompañado de vómitos, porqué llegué a odiar comer y a que la comida estuviera dentro de mi.

En bachillerato todo esto empezó a ocupar mi vida en primer plano, al 100%, mi vida se resumía en estudios y síntomas. Sacar un 10 y pesar menos eran mis únicos objetivos. Todo esto lo llevé yo sola encima, todo esto fue mi gran secreto hasta principios del verano, cuando mis padres, gracias a una amiga que también sufría este problema, se enteraron de todo y decidieron ponerle remedio con tratamientos; y digo gracias a una amiga porque me salvó la vida, como lo están haciendo día a día mis padres, mis amigos y el tratamiento al que estoy acudiendo.

Y hoy en día quiero decir que quiero salir de esta, me niego a volver atrás, quiero ser feliz y quiero vivir la vida al margen de la enfermedad.

RELATO 3: “MI TRASTORNO”

Todo el mundo quisiera tener un poder, algo que domine por encima de cualquier cosa, hay muchos tipos de poderes, algunos ayudan, otros dañan, otros simplemente imponen, pero al fin y al cabo todos son poderes.

Conozco un poder por encima de muchos otros, es muy fuerte, capaz de controlar un pensamiento, una actitud e incluso un cuerpo. Es el GRAN PODER DE LA MENTE.

Yo a mi mente le concedí esta autoridad para que controlase todos los aspectos de mi vida, ella asumiendo su cargo, me movió a su antojo, me llevó a hacer cosas crueles y ruin contra mi misma, me apartó de los míos, me quitó la alegría, se llevó mi espíritu luchador, mis ambiciones, me dejó como una niña infeliz que viajaba por el mundo sin saber muy bien ni a donde, ni como ni porqué… Quería controlarlo todo, lo único que se le resistía era el cuerpo, empezó a luchar contra el, una guerra viva, una batalla que ganase quien ganase el final era catastrófico, no había color, los caminos que me quedaban por recorrer eran tenebrosos, oscuros, y la meta a la que me dirigía solo una… Mi luz cada vez se hacía más pequeña no encontraba ningún túnel por el que escapar, llegué a temer que la luz se apagase del todo, aunque mi mente, estaba dispuesta apagar cualquier precio para ganar la batalla del cuerpo.

Pero el miedo, un señor fuerte y poderoso, tan fuerte que en mi caso, pudo con mi mente, he pasado mucho miedo, pero no me arrepiento de ser cobarde y tener miedo, pues este fue mi escapatoria de ese camino oscuro, el mediador de la batalla, quien me animó a pedir ayuda; SI, soy una cobarde, he tenido miedo, pero estoy viva y me estoy curando.

RELATO 4: “EL FUEGO”

El fuego no aparece de repente y sin motivo. El fuego aparece poco a poco, empieza siendo una pequeña chispa que con el tiempo se va alimentando, va creciendo y se va haciendo más poderoso.

Tu piensas que no pasa nada y que lo controlas pero cada vez se va haciendo con más parte de su víctima, en este caso un bosque, un campo, etc… y se va extendiendo.

Cuando te das cuenta de que las llamas son grandes, el fuego ya está en su punto descontrolado, no hay manera de apagarlo sola, necesitas ayuda, pero estás atrapada en el bosque y no sabes como escapar para pedirla. Una vez te ves rodeada por todo el fuego, con las llamas acechándote, casi quemándote, recuerdas que aún tienes una oportunidad.

No sabes como, pero sacas valor y llamas a los bomberos para que te ayuden con el fuego, te has dado cuenta de que no puedes con el.

Con su ayuda consigues apagar casi todas las llamas.

Ahora queda el humo y los árboles quemados. Este es el trabajo más duro, esperar. Esperar a que se vaya el humo para poder ver bien el bosque de nuevo y poder repoblarlo. Sembrarlo de nuevo. Que crezcan nuevos árboles y cuidar el bosque para prevenir nuevas chispas.

PD. Vuelve a leerlo cambiando las palabras:

  • Fuego: Trastorno alimentario
  • Chispa: idea
  • Bosque: mente
  • Campo: persona
  • Llamas: síntoma
  • Quemándote: matándote
  • Bomberos: especialistas
  • humo: recuerdos
  • Árboles quemados: vida perdida
  • Árboles: vida.

Trastornos alimentarios (II)


   La semana pasada te puse en situación sobre la temática de los trastornos alimentarios para que tuvieses una idea del impacto que tienen en la sociedad actual, la gravedad que conllevan y la importancia de su tratamiento (para ver Trastornos alimentarios (I), pulsa aquí). Esta semana voy a hablar de los tipos más importantes de trastornos alimentarios y de los factores que predisponen, desencadenan y mantienen la enfermedad, así como qué hacer ante un posible caso de trastorno de la conducta alimentaria (TCA en adelante).

¿QUÉ SON LOS TRASTORNOS ALIMENTARIOS?

Son trastornos psicológicos en los que el miedo a engordar y al rechazo de los demás, la alteración de la percepción del peso y la silueta y la dependencia de la opinión de los otros provocan alteraciones graves de la conducta alimentaria y de la vida afectiva.020-trastornos-alimentarios-3012522_s-123rf-300x200

Los tipos más importantes por su prevalencia en la sociedad actual son la anorexia y la bulimia nerviosa, aunque últimamente están tomando relevancia el trastorno por atracón  y la obesidad (infantil).

ANOREXIA NERVIOSA

Independientemente de los criterios médicos y psicológicos que se utilizan para diagnosticarla, me interesa que sepas y tengas en cuenta cuales son las características físicas y conductuales que presenta junto con la afectación generalizada de su salud. No conviene olvidar que las personas con esta enfermedad suelen negar su problema, por lo que se resisten a ser ayudadas y tratadas ya que, para ellas, la terapia es una manera de obligarles a comer y cebarlas, que es lo que más temen.

Indicadores de la anorexia nerviosa

  • Restricción alimentaria autoimpuesta. Tienden a probar todas las dietas y productos dietéticos sin necesidad.
  • Pérdida de peso y de la menstruación, enfermedades y debilidad.
  • Preocupación excesiva por el peso (cuerpo, imagen, comida… se pesan y se miran al espejo excesivamente), distorsión de la imagen corporal y pánico a engordar.
  • Rituales con la comida. Cuentan calorías, cortan la comida en trozos pequeños, la desperdigan por el plato para dar la sensación de haber comido más de lo que lo han hecho, comen muy lento, etc.
  • Hiperactividad. Se mueven mucho ya que lo relacionan con la pérdida de calorías.
  • Uso de laxantes o diuréticos.trastornos_alimenticios300X175
  • Atracones o vómitos ocasionales.
  • Evitan comer en familia.
  • Mentiras y manipulaciones.
  • Negación de la enfermedad.
  • Cambio de carácter (agresividad, tristeza, apatía, ansiedad…).
  • Aislamiento social. En ocasiones se empieza al revés: las chicas salen mucho porque estar fuera de casa les facilita saltarse comidas y engañar a la familia, pero conforme se va instaurando la enfermedad y comienzan a sentirse peor con su cuerpo, comienzan a aislarse.
  • Excesiva exigencia y perfeccionismo. Suelen ser chicas muy ordenadas, muy responsables, que sacan excelentes notas y se exigen mucho a la hora de realizar cualquier actividad o emprender cualquier proyecto.
  • Baja autoestima, alexitimia (incapacidad para identificar y expresar emociones y sentimientos propios), inseguridad, etc.
  • Miedo a la responsabilidad, a crecer, etc.
  • Dependencia de los demás.

BULIMIA NERVIOSA

Se caracteriza por un irresistible impulso por comer de manera episódica, incontrolada, compulsiva y rápida, grandes cantidades de alimentos ricos en calorías durante un periodo de tiempo que puede ir desde los pocos minutos a horas y durante los cuales la persona experimenta una pérdida de control sobre la conducta alimentaria (no pueden parar de comer).

Esta ingesta desmesurada produce una sensación de hinchazón, malestar físico y náuseas por la plenitud, lo que junto al sentimiento de culpa y vergüenza, generan depresión y autodesprecio, originando todo ello el vómito reflejo o inducido para disimular el malestar físico y evitar la digestión de lo ingerido. Cuando no consiguen el vómito usan laxantes o diuréticos,  o el riguroso ayuno posterior para controlar el peso por miedo a engordar.

Indicadores de la bulimia nerviosa

  • Comen de forma excesiva y compulsiva (atracones) y luego realizan conductas para compensarlo tales como vómitos, uso de laxantes, diuréticos, pastillas adelgazantes o dietas restrictivas.
  • Preocupación constante y excesiva por el peso (cuerpo, imagen, etc.). Pánico a engordar.
  • Sensación de pérdida de control con la comida.
  • Ansiedad.
  • Hipertrofia de las parótidas a causa de los vómitos.
  • Signo de Russell (callosidades en los nudillos de las manos, especialmente en los dedos índice y medio y que son fruto también del abuso del vómito).
  • Problemas dentales.
  • Menstruación irregular.comida_720
  • Estreñimiento.
  • Oscilaciones de peso.
  • Evita comer en público o come a escondidas.
  • Desaparece comida de casa.
  • Después de las comidas, va al WC con urgencia.
  • Mentiras y manipulaciones.
  • Cambios de carácter (agresividad, irritabilidad, depresión, desmotivación, etc.), inestabilidad emocional, baja tolerancia a la frustración.
  • Desorganización de la propia vida, compulsión por las compras, cleptomanía, predisposición al consumo de tóxicos, etc.
  • Agresividad y autoagresividad. Amenazas e intentos de suicidio.
  • Dificultad en la aceptación de límites familiares.
  • Relaciones de dependencia e inestables.

FACTORES DE PROTECCIÓN ANTE TRASTORNOS ALIMENTARIOS

Como ya te conté en el post anterior, nos encontramos inmersos en una sociedad de consumo, superficial, competitiva y muy exigente con lo que se ha establecido como “imagen ideal”. Además, ya mencioné también como el ambiente familiar en el que ambos progenitores se ven en la necesidad de trabajar fuera, deja al niño/a con muchas carencias emocionales y afectivas que le hacen ser más débil ante todo ese bombardeo de información que le llega de fuera.

Es por ello, que debes intentar fomentar los siguientes factores en tu entorno familiar para que tus hijos/as tengan herramientas que les sirvan de apoyo y no estén tan desprotegidos ante los mensajes e influencias externas negativas.

  • Hábitos alimentarios sanos.
  • Actividad física adecuada.
  • Aceptación y valoración personal.
  • Comprensión y expresión adecuada de lo que siente.
  • Responsabilidad en su escala de valores.
  • Capacidad para divertirse de manera creativa.

SEÑALES DE ALERTA EN LA ESCUELA

Los niños/as pasan muchas horas en el colegio y es por tanto un entorno en el que se pondrán de manifiesto muchas conductas que podrán indicarnos la existencia o riesgo de aparición de un TCA. Si tienes sospechas de que tu hijo/a puede estar padeciendo un trastorno alimentario, no estaría de más hablar con sus profesores o tutores para ver si han detectado alguna de las siguientes señales:

  • Buenos resultados académicos, pero siempre piensa que podrían ser mejores.
  • Elevada exigencia y perfeccionismo en todo lo que hace.
  • Sale al recreo y se aísla de los demás compañeros.
  • Cambios bruscos de humor.
  • Actitud triste y decaída.Trastornos-alimenticios
  • Cambio de peso significativo sin explicación.
  • Preocupación excesiva por el tipo de alimentos, productos light, dietas, cuenta calorías, etc.
  • Rituales en la forma de comer como la forma de masticar, el ritmo, el orden, desmenuza alimentos, etc.
  • Pone excusas para saltarse comidas.
  • Después de las comidas siempre va al baño.
  • Se mira mucho al espejo, sobre todo después de comer.
  • Habla mucho sobre el peso, aspecto físico suyo y de los demás, propiedades de los alimentos, etc.
  • Hace demasiado ejercicio, no se queda quieta.
  • Se pone varias capas de ropa, siempre tiene frío.
  • Poca flexibilidad ante los cambios.

¿QUÉ HACER ANTE UN POSIBLE CASO DE TCA?

  • Lo primero que debes hacer es observar todos los signos y factores que he mencionado anteriormente (signos de detección precoz).
  • Luego deberías recoger toda la información posible de los compañeros de su entorno más cercano.
  • Habla directamente con ella generando un ambiente de confianza. No le culpabilices.
  • No te centres en la comida y en el peso, en vez de eso, haz hincapié en su sufrimiento psicológico.
  • Dirígete a un servicio especializado.

¿QUÉ EVITAR?

  • Negar el problema o restarle importancia.
  • Engañar a la persona para ganarte su confianza.
  • Poner el acento solo en el peso o en la comida.
  • Evitar actitudes paternalistas o broncas.
  • Acciones terapéuticas insuficientes o parciales (poner una dieta, dar anticonceptivos orales para la amenorrea, dar medicación sin otras actuaciones, tratar un síntoma aislado, etc.)

Contacto físico y afecto


1463675_254852114665184_467588795_nHace un par de semanas incluí la siguiente imagen en la Fan page de Creciendo Juntos en Facebook. Los cerebros pertenecen a dos niños diferentes de tres años de edad.

El pie de foto explicaba de manera muy resumida que la diferencia entre ambos cerebros reside en la forma en que ambos niños habían sido tratados por sus madres (uno de manera normal y otro de forma extremadamente negligente). Independientemente del debate que se creó y que podrás ver pinchando en el enlace anterior, decidí que era necesario hablar un poco sobre la importancia del afecto y del contacto físico en el desarrollo humano.

En esta ocasión me he propuesto no extenderme demasiado para que te resulte más rápido leer el artículo, y por ello, me pareció apropiado limitarme a aportar una serie de datos interesantes que tal vez desconozcas:

  • En ausencia de contacto físico (en mamíferos) todas las células del organismo se niegan a desarrollarse.
  • Cuando se degradan las relaciones afectivas, se desordena la fisiología de los mamíferos (ritmo cardíaco, periodos de sueño, despertares nocturnos, tensión arterial, temperatura corporal, actividad de células inmunitarias, etc.).
  • Hubel y Wiesel ganaron el premio nobel en 1981 por sus estudios sobre la corteza cerebral, y más concretamente de la corteza visual. Entre otras cosas, establecieron que el cortex visual no se desarrolla con normalidad si no se estimula suficientemente durante el principio de la vida. Este mismo principio es aplicable al cerebro emocional.
  • Muchos estudios realizados con ratones ha concluido que la principal fuente de regulación biológica es el amor de su madre.2013-10-11 00.44.47
  • La calidad de la relación entre padres e hijos, definida por el grado de empatía de los padres y su respuesta a las necesidades emocionales del hijo, determina años más tarde la tonicidad de su sistema parasimpático, es decir, el factor preciso que favorece la coherencia y permite resistir mejor el estrés y la depresión (a mayor estrés, mayor riesgo de hipertensión arterial precoz).
  • En la vida adulta, mujeres y hombres que son “queridos/amados” presentan menos síntomas en enfermedades cardiovasculares, menos defunciones en casos de cáncer de mama, son más longevos, etc.
  • Otros estudios sobre el sistema límbico realizados por Lewis, Amini y Lennon determinaron que la relación (afectiva) es un concepto tan real y determinante como cualquier medicamento o intervención quirúrgica.
  • Piaget (eminente psicólogo conocido por sus teorías sobre el desarrollo cognitivo y de la inteligencia), postuló que la afectividad es el freno o el motor de la inteligencia.

En resumen, queda demostrado que el contacto físico emocional y el afecto son una necesidad biológica y por tanto desde Creciendo Juntos recomiendo que lo suministres sin reservas a tus hijos/as. ¡Todos saldréis beneficiados!

El mundo de las emociones


Todos los seres humanos experimentamos unas emociones básicas como la alegría, la tristeza, el miedo o la ira, pero diferimos en la manera de sentirlas y manifestarlas.

4 emociones basicasHasta aquí imagino que todos estamos de acuerdo. Pero, ¿qué son realmente las emociones?

Intentando no ser demasiado técnica, podría decir que son procesos de reacción ante acontecimientos significativos y relevantes para la persona. No son solo experiencias intrapsíquicas, sino procesos de cambio para iniciar, mantener o interrumpir una relación relevante con el entorno tanto interno como externo.

Y más importante todavía que su definición. ¿Para qué sirven las emociones?

  • Constituye una especie de señal interna del sujeto que informa al sistema cognitivo y conductual sobre si una situación es peligrosa o favorable (sensibilización emocional).
  • Guía y organiza la conducta. Juega un papel crucial, sobre todo en la infancia, como señal comunicativa (respuesta emocional).
  • De las dos anteriores podemos deducir que las emociones tienen una naturaleza preventiva y anticipatoria.

El desarrollo emocional debe considerarse en estrecha relación con el resto de los procesos del desarrollo e inmerso dentro de un contexto relacional. Los tres principales factores a tener en cuenta son la evolución de la expresión, el reconocimiento y la regulación emocional. Veamos pues, el desarrollo de cada uno de estos factores a lo largo de los años:

Expresión emocional

Durante los dos primeros meses de vida, los estados afectivos de los bebés están muy relacionados con los estímulos internos. Expresan su malestar mediante el llanto, que es el modo más poderoso que poseen para comunicar sus necesidades. La sonrisa, que comienza siendo un acto espontáneo originado por la actividad del sistema nervioso, pasa a ser voluntaria poco a poco en respuesta a situaciones que le reportan tranquilidad y bienestar.

Alrededor de los cuatro meses surge la risa y los niños ríen a carcajadas ante situaciones muy diversas. También comenzaran a expresar sorpresa, furia o tristeza.

Entre los cinco y los siete meses aparece el temor, que pretende informarte sobre su necesidad de sentirse protegidos (muy relacionado con los apegos).

Además de las emociones básicas, los seres humanos desarrollamos la capacidad de experimentar unos sentimientos más complejos. Es lo que denominamos emociones autoconscientes. Entre los 18 y los 24 meses podrás distinguir en tu hijo emociones como la empatía, el recelo o la timidez y a partir de los 2 años la vergüenza, el orgullo, la culpa y el miedo (diferente al temor del que hablaba antes).emociones

La aparición de estas emociones se relaciona con el creciente sentido del yo, de la autoconciencia, de la relación con otros y de la adaptación a las normas.

Para experimentar orgullo, vergüenza o culpa, es necesario valorar la propia conducta en relación con otras personas, con las normas y valores sociales que se han ido incorporando. Sentir miedo es otra característica de este periodo. Parte de un sentimiento de vulnerabilidad, de un yo en peligro, y promueve autodefensa y autoprotección.

A lo largo de los años las expresiones emocionales se van diferenciando cada vez más entre si, se hacen más selectivas y van ganando en intensidad, rapidez y duración.

Reconocimiento de las emociones

Los niños de pocos meses son capaces de diferenciar ciertas expresiones faciales, pero el verdadero reconocimiento que asocia significado emocional con expresión se produce a partir del cuarto mes. Y es a partir de ahí cuando empiezan a responder de forma adecuada a tus expresiones emocionales.

Esta capacidad para interpretar y responder adecuadamente se hace patente de manera más clara a finales del primer año de vida con lo que nosotros llamamos referencia social. Esto significa que ante situaciones ambiguas el niño dirigirá su mirada hacia ti y utilizará esa información como referencia social para evaluar el objeto o situación que le crea incertidumbre y regular así su propia conducta.

Los niños, además de reconocer las emociones de los demás, son capaces de empatizar o compartir sus estados afectivos. La empatía es la capacidad para compartir y sentir una emoción tal y como la siente el otro y responder con emociones complementarias. Se pueden distinguir cuatro niveles de empatía:

  • Empatía global. Durante el primer año el niño ya no es ajeno al dolor de los demás, por ejemplo, puede llorar como respuesta al llanto de otro bebé.empatia
  • Empatía egocéntrica. Del primer año en adelante, los niños ya no lloran o buscan consuelo como reacción al dolor de otra persona, sino que son conscientes de que es el otro y no él la verdadera víctima. Al mismo tiempo, intentan aliviar el dolor realizando aquello que les aliviaría a ellos (egocentrismo).
  • Empatía con los sentimientos de los demás. Hacia los 2-3 años nos encontramos con avances importantes. Ya diferencian entre el yo y los otros perfectamente y además son capaces de empatizar con sentimientos de tristeza y alegría en situaciones simples que poco a poco irán ganando complejidad hasta llegar al punto de poder empatizar con varias emociones contradictorias entre si.
  • Al final de la infancia e inicio de la adolescencia se darán situaciones empáticas con la “desgracia general” de los demás.

Entre los 3-4 años empiezan a captar las regularidades de determinadas situaciones y aprenden a “hacer guiones” en los que se asocia una situación con su respectivo estado emocional. A esto lo llamamos conocimiento situacional y un ejemplo de ello puede ser recibir un regalo = estar alegre.

Entre los 6-12 años el logro más destacado es la comprensión de que puedan existir emociones diversas e incluso contradictorias. Es lo que conocemos como ambivalencia emocional y presenta una secuencia evolutiva según la edad:

  • De 3 a 6 años los niños son incapaces de concebir que una misma situación pueda producir dos emociones sucesiva y/o simultáneamente.
  • De 6 a 7 años aceptan que hay situaciones en las que se pueden sentir dos emociones diferentes, pero siempre considerando que una de ellas sigue a la otra. Un ejemplo sería cuando se queda solo, momento en el que primero siente miedo y no se siente alegre hasta que no vuelve a ver a los padres.ambivalencia emocional
  • De 8 a 9 años admiten la probabilidad de que una situación provoque emociones contradictorias a la vez. Como la alegría y el miedo que pueden sentir al montarse por primera vez en una montaña rusa.
  • De 10 a 12 años ya son capaces de comprender y explicar que una misma situación provoque sentimientos positivos y negativos a la vez.

Regulación emocional

Tal y como vimos anteriormente la emociones favorecen la supervivencia y la adaptación humana, pero para ello, es preciso que sean flexibles, acordes a la situación y controlables.

Los bebés nacen con ciertas capacidades básicas de control emocional como cuando apartan la cara de la luz intensa que les produce malestar o como cuando succionan como manera de sentir alivio en vez de para alimentarse. Estos mecanismo rudimentarios se van desarrollando mediante factores madurativos, psicológicos y sobre todo a través de la interacción social contigo. Tú, como padre o madre, deberás ser el que le ayude a tolerar y a afrontar niveles de tensión, el que le proporcione estrategias de regulación y el que promueva en ellos sentimientos de control.

Entre los 2-3 años el dominio del lenguaje también constituirá para el niño una importante herramienta de expresión y control emocional.

Entre los 3-6 años, los niños suelen buscar apoyo social, aunque también ensayan estrategias como la distracción o la reestructuración cognitiva (“no me salió tan mal”, “no me gustaba tanto el juguete”, etc.).

Los progresos en esta etapa se hacen patentes con la aparición de su capacidad para ocultar emociones en determinadas situaciones tal y como se les ha enseñado (por ejemplo, mostrar alegría ante un regalo que no nos gusta). Esta capacidad de ocultamiento se hace mucho más eficaz entre los 5-6 años, que es cuando se hacen conscientes de que los demás pueden captar sus sentimientos. De hecho, aprenderán a ocultar sus sentimientos para desorientar a los demás y no solo por acatar las normas de los adultos.

A partir de los 6 años el control y la regulación emocional se hacen más precisos. Las estrategias de control que antes eran externas pasan a ser autorreguladoras y les ayudan a manejar las tensiones de la vida diaria. Utilizarán la distracción conductual (hacer algo abrazo_amigasagradable y que genere una emoción positiva para liberar la mente de lo desagradable) y mejorarán su capacidad de reestructuración cognitiva. Los padres seguís siendo las personas a las que acude cuando necesita alivio y consuelo, pero, a la vez, los amigos van a ir ocupando un lugar cada vez más importante a la hora de proporcionar apoyo. Hecho que se constatará claramente en los años adolescentes.

Para terminar, desde Creciendo Junto te recomiendo que ayudes a tus hijos a expresar siempre sus emociones en un contexto protegido (sin que le riñas y/o asustes) para que puedan comprenderlas y aprendan a encontrar soluciones adaptativas.

Los estilos educativos


 Si has leído los artículos anteriores de Creciendo Juntos sobre el apego (si no lo has hecho todavía, puedes hacerlo pinchando aquí), me gustaría aclarar que a medida que crecen los hijos, el apego hacia los padres se mantiene pero de manera más independiente y autónoma. Empiezan a tolerar las separaciones, adquieren nuevas capacidades, un mejor conocimiento social y mayor capacidad de autocontrol.

Aun así, los niños disfrutan de la relación con sus padres (juegan, hablan, viajan, etc.), se sienten miembros de una familia, acatan las normas, los valores y el funcionamiento de la dinámica familiar. Tu, como padre o madre, orientas la experiencia de tu hijo/a y contribuyes a su desarrollo a través del estilo educativo que emplees.

Existen multitud de estudios que relacionan el autocontrol, la independencia y la confianza en si mismo de los hijos con la conducta de los padres.

A raíz de dichos estudios, se ha llegado estilos educativosa la conclusión de que existen cuatro estilos educativos diferentes en función del nivel de afectividad, el grado de comunicación, el nivel de exigencia y el grado de control. Antes de darte más sobre cada uno de ellos, te adelanto que son los siguientes: el estilo autoritario, el democrático y el permisivo, que se divide a su vez en indulgente (o permisivo) y negligente (o indiferente según el autor).

Los padres afectuosos y comunicativos se caracterizan por mantener unas relaciones cálidas y estrechas con sus hijos, por ser sensibles a sus necesidades y por animarles a verbalizar sus deseos mostrándose abiertos a sus intereses. En el otro extremo estarían los padres fríos, hostiles, no comunicativos y dominantes.

En cuanto al control y exigencia, se refieren a las prácticas de los padres que van dirigidas a vigilar la conducta de los hijos, al cumplimento de las normas y a proponer situaciones que supongan retos y superación personal.

 ESTILO AUTORITARIO

 madrehijoLos padres con un estilo autoritario se caracterizan por ejercer un control estricto sobre el comportamiento de sus hijos, empleando amenazas verbales y/o físicas, utilizando castigos y continuas prohibiciones. Tienen un alto nivel de exigencia respecto a sus hijos sin tener en cuenta sus necesidades o características. Ni el control ni el nivel de exigencia están basados en la comunicación y el diálogo sino que son impuestos. Ejercen el control-imposición para el cumplimiento de las normas, la obediencia se considera una virtud y cuando las creencias del niño chocan con las de los padres entonces es castigado. Las manifestaciones de afecto son escasas así como la capacidad de responder a las necesidades emocionales de los hijos.

Consecuencias educativas de un estilo autoritario

  • Generan grandes sentimientos de culpabilidad cuando los niños no pueden cumplir las demandas de sus padres.
  • Se favorecen sentimientos de agresividad y odio ya que los hijos no sienten la suficiente autonomía personal.
  • Potencian conductas engañosas en los hijos para poder evitar las reprimendas y castigos de los padres.
  • Tienden a tener una pobre interiorización de valores morales ya que están más orientados a los premios y castigos que a darle valor intrínseco a los logros conseguidos.
  • Pueden tener una baja autoestima y ser dependientes.
  • Tienden a ser poco alegres, coléricos, aprensivos, fácilmente irritables y vulnerables a las tensiones.

ESTILO DEMOCRÁTICO

Igual que en el estilo autoritario, los padres con estilo democrático, ejercen control y tienen un alto nivel de exigencia sobre sus hijos. Sin embargo, se diferencian de él en que también presentan un alto nivel de comunicación y afecto. Buscan el consenso a la hora de establecer las normas, las explican y animan a la negociación. Poseen unos límites claros y exigen su cumplimiento, pero se adaptan a las características y necesidades de los hijos. Ejercen un control-guía de las normas. Les animan al esfuerzo personal y a afrontar situaciones nuevas, pero dentro de sus capacidades y teniendo en cuenta sus limitaciones.

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Consecuencias educativas de un estilo democrático

  • Desarrollan el sentido de responsabilidad para asumir las consecuencias de sus actos.
  • Presentan niveles altos de autocontrol y autoestima.
  • Son más capaces de afrontar situaciones nuevas con confianza.
  • Son persistentes en las tareas que inician.
  • Son interactivos y hábiles en las relaciones con los iguales a la vez que independientes y cariñosos.
  • Suelen tener valores morales interiorizados.
  • Presentan habilidades de trabajo en equipo.
  • Aprenden actitudes de cooperación, toma de decisiones y respeto por las normas.

ESTILO PERMISIVO

 Los padres con este estilo tienen un bajo Padres-permisivosnivel de exigencia sobre el desarrollo y madurez de sus hijos y no ejercen control sobre sus conductas ya que les permiten que sean ellos mismos los que regulen sus acciones e interacciones con los adultos. Como ya te adelanté, este estilo tiene dos subtipos:

  • Estilo indulgente o permisivo.

A pesar del bajo nivel de exigencia y el poco control, los padres son afectuosos y comunicativos con sus hijos.

  • Estilo indiferente o negligente.

Además de la poca exigencia y el bajo control, los padres son fríos, distantes y despreocupados por las necesidades de los niños. Este estilo podría adoptar tintes de maltrato por abandono o negligencia.

Consecuencias educativas de un estilo permisivo

  • Al no tener un código de conducta marcado, los hijos no suelen tener referentes y por tanto no saben a que atenerse.
  • Tienen problemas de control de impulsos.
  • Presentan dificultades para asumir responsabilidades.
  • Les faltan hábitos de esfuerzo y de trabajo para ponerse con la realización de un proyecto personal.
  • Son inmaduros y tienden a la labilidad emocional, que de manera muy simplificada podría definirse como  la presencia de respuestas emocionales desproporcionadas, súbitos cambios de humor, etc.

Quiero resaltar el hecho de que desarrollar un estilo educativo u otro es algo muy personal, muchas veces aprendido desde la infancia según nos hayan educado a nosotros mismos. Es evidente que la gran mayoría de los padres y madres buscan el mayor bienestar posible para sus hijos y lo hacen lo mejor que saben y pueden, pero desgraciadamente no siempre se consigue, a veces por falta de habilidades, desconocimiento, influencias del ambiente, etc.

Por eso estoy segura que la información del artículo de hoy te vendrá bien tanto para identificar los posibles errores que estés cometiendo como para reforzarte en todas esas conductas que estoy segura realizas de manera más que adecuada. Educar a un hijo no siempre es fácil y toda ayuda es poca. Desde Creciendo Juntos intento alentarte en esa difícil pero a la vez preciosa tarea que es criar a tu hijo/a. ¡Ánimo!

Tipos de apego


familia multicolor 2 La semana pasada te hablé del apego, de como se forma y de sus beneficios en: ¿Qué es el apego?. Como recordarás, dejé pendiente para esta semana hablar sobre los tipos de apego y sus repercusiones, así que… ¡allá voy!

Existen diversas clasificaciones de los apegos. La que yo te presento está basada en la elaborada por M. Ainsworth. Pertenece a la Teoría del apego y mantiene la existencia cuatro tipos de apego que quedarían de la siguiente manera:

  • Apego seguro
  • Apego evitativo (evasivo o rechazante según el autor)
  • Apego inseguro, dentro del cual nos encontramos con el apego inseguro ambivalente (también conocido como resistente o preocupado) y el apego inseguro desorganizado (o desorientado).

APEGO SEGURO

Se da cuando demuestras cariño, protección, disponibilidad y atención a las señales del bebé, lo que le permite desarrollar un concepto de sí mismo positivo y un sentimiento de confianza. ¿Te suena de algo? Recuerda del post anterior: ¡IDEA!

Una persona que ha crecido con apegos seguros:

  • Busca información activamente.
  • Tiene estructuras cognitivas flexibles.
  • Acepta bien la angustia.
  • Es capaz de incorporar nueva información incluso en periodos de confusión, lo que le permite ajustarse mejor a los cambios del ambiente, tener metas más realistas y evitar creencias irracionales.
  • En cuanto a las relaciones íntimas: accede fácilmente a esquemas y recuerdos positivos, lo que le ayuda a tener expectativas positivas en relación con los otros. Confía e intima más.
  • Desarrolla modelos mentales de si mismo como amistoso, afable y capaz, y de los demás como confiables y bien intencionados.
  • A nivel de respuesta emocional: reconoce niveles moderados de dolor ante rupturas de ambiente. En episodios de enojo presenta expectativas positivas de los resultados. Ante la ira crea metas positivas e intenta mejorar la calidad de la relación.
  • Con respecto a factores de personalidad: es menos neurótico, más extrovertido, más conforme, presenta alta autoestima, es socialmente más activo y evalúa de manera más positiva la familia y el clima familiar.

APEGO EVITATIVO

Ocurre cuando el cuidador deja de atender constantemente las señales de necesidad de protección del niño, lo que le impide el desarrollo del sentimiento de confianza que necesita. Se sienten inseguros hacia los demás y esperan ser desplazados sobre la base de las experiencias pasadas de abandono.

Una persona que ha crecido con apegos evitativos:

  • Rechaza información nueva (a más información, mayor confusión).familia multicolor
  • Tiene estructuras cognitivas rígidas.
  • En cuanto a las relaciones íntimas: accede más fácilmente a esquemas negativos que le llevan a  mantenerse receloso en la cercanía con los demás. Es ansioso a la hora de comprometerse en relaciones íntimas, pero se encuentra incómodo intimando.
  • Desarrolla modelos mentales de si mismo como suspicaz, escéptico y retraído y de los otros como desconfiables.
  • A nivel de respuesta emocional: presenta niveles más bajos de atención negativa, pero se niega a sentir dolor activamente. Experimenta episodios frecuentes e intensos de enojo, pero su estilo represivo hace que se presente de manera positiva y niegue la ira. Crea metas destructivas y respuestas desadaptativas. Pasa por periodos de enojo hostil sufriendo dolor y otras emociones negativas.

APEGO INSEGURO

Nos encontramos con este tipo de apego cuando el cuidador está física y emocionalmente disponible sólo en ciertas ocasiones, lo que hace al individuo más propenso a la ansiedad de separación y al temor de explorar el mundo. Es evidente un fuerte deseo de intimidad, pero a la vez una sensación de inseguridad respecto a los demás. Como ya te adelanté, puede ser de dos tipos:

  • Apego inseguro ambivalente

El niño se encuentra con que sus cuidadores a veces están disponibles de manera incondicional y accesibles y otras veces no. Responden a la separación con angustia intensa y mezclan comportamientos de apego con expresiones de protesta, enojo y resistencia. Debido a la inconsistencia en las habilidades emocionales de sus cuidadores, estos niños no tienen expectativas de confianza respecto al acceso y respuesta de sus cuidadores.

  • Apego inseguro desorganizado

El cuidador ante las señales del niño tiene respuesta desproporcionadas y/o inadecuadas, incluso en su desesperación, al no poder calmar al niño, el cuidador entra en procesos de disociación (de manera muy simplificada sería una desconexión entre la persona y lo que le rodea en el exterior) . Esta conducta del adulto desorienta al niño, no le da seguridad y le genera ansiedad adicional.

Una persona que ha crecido con apegos inseguros:

  • Quiere nueva información, pero sus intensos conflictos le alejan de ella.
  • En cuanto a las relaciones íntimas: tiene mayor accesibilidad a esquemas negativos, lo que le lleva a tener conflictos con la intimidad (desea tener intimidad, pero tiene mucho miedo a perderla). Se preocupa en exceso de que su pareja no le quiera y le abandone.
  • Desarrolla modelos mentales de si mismo como poco inteligente e inseguro y de los demás como desconfiables y reacios a comprometerse.
  • A nivel de respuesta emocional: presenta baja tolerancia al dolor, responde con miedo y ansiedad ante cualquier ruptura del ambiente, tiene más propensión a la ira, es esquivo, dudoso, ansioso y se siente más apenado que cualquier otro estilo ya que ve las situaciones de forma más negativa.

¿QUÉ OTROS FACTORES INFLUYEN?

  • El temperamento del niño. Si es irritable, difícil de familia dentro de casa multicolorcalmar o poco responsivo será más difícil crear un apego seguro.
  • El cuidador. Los padres que critican, rechazan o interfieren tienden a tener hijos que evitan la intimidad emocional. Esto también ocurre cuando el padre y/o madre tienen problemas personales.
  • El ambiente. Un impedimento en la formación de apegos es el miedo, ya sea por dolor, amenaza, ambiente caótico, etc.
  • El acoplamiento. Este es el proceso de prestar atención, leer las señales no verbales y responder a las mismas de forma apropiada.

Termino con unas pinceladas sobre otros factores que influyen en la formación de apegos, pero habrás notado que no he hablado todavía de algo tan importante como son los estilos educativos que utilizan los padres y de como éstos influyen también en el desarrollo socio afectivo del hijo, así que desde Creciendo Juntos asumo como compromiso para la semana que viene un post al respecto.