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Fortalezas personales


  Después de haberte hablado la semana pasada sobre atención plena, hoy toca que te explique otro de los estudios centrales de la psicología positiva: las fortalezas personales, entendidas desde esta corriente, como patrones de conducta, pensamientos y emociones relativamente estables que hacen que nos comportemos de una manera más o menos persistente en una gran diversidad de situaciones.

Seligman, al que ya mencioné en el artículo de Psicología Positiva (aquí), se refiere al “buen carácter” como aquel que está formado por un conjunto de rasgos positivos que el denomina fortalezas y que se manifiestan a través de pensamientos, sentimientos y acciones. Estas fortalezas pueden modificarse a la largo de la vida, pueden medirse y están sujetas a las influencias del contexto.

Y… ¿CUÁLES SON ESAS FORTALEZAS PERSONALES?

Tras un gran número de estudios e investigaciones se encontró que a lo largo de diversas tradiciones, culturas y épocas había seis rasgos positivos deseables y con gran aceptación universal a los que denominaron como virtudes:

  • Sabiduría y conocimiento,
  • Coraje,
  • Humanidad,
  • Justicia,
  • Moderación y
  • Transcendencia.

El problema es que estas seis virtudes eran muy generales y abstractas, así que hubo que irlas concretando, para que fuera más fácil identificarlas, en lo que hoy conocemos como fortalezas personales. Se han identificado 24, de modo que cada virtud está compuesta por varias fortalezas (Seligman y Peterson).

Sabiduría y conocimiento

Se compone  de fortalezas que implican adquirir y usar el conocimiento:

  • Creatividad (originalidad, ingenio). Implica pensar en nuevos y productivos modos de hacer las cosas. Incluye la creación artística pero no se limita exclusivamente a ella.jc3b3venes-con-talento
  • Curiosidad (interés por el mundo, búsqueda de novedades, apertura experiencial). Significa tener interés por lo que sucede en el mundo, encontrar temas fascinantes, explorar y descubrir nuevas cosas.
  • Apertura mental (juicio, pensamiento crítico). Se refiere a pensar sobre las cosas y examinar sus matices y significados. También está relacionado con no precipitarse a la hora de sacar conclusiones, sino evaluar las opciones. Ser capaz de cambiar las propias ideas en base a la evidencia y ponderar que dichas evidencias sean adecuadas.
  • Amor por el aprendizaje. Llegar a dominar nuevas habilidades, materias y conocimientos, ya sea por uno mismo o mediante aprendizaje formal. Está relacionado con la fortaleza de la curiosidad, pero va más allá porque describe la tendencia sistemática de añadir cosas a lo que uno sabe.
  • Perspectiva (sabiduría). Ser capaz de dar consejos sabios y adecuados a los demás encontrando modos para comprender el mundo y para ayudar a comprenderlo a los demás.

Coraje

Está compuesto por fortalezas que implican mantener la voluntad para conseguir metas a pesar de las dificultades externas e internas.

  • Valentía (valor). Trata sobre no dejarse intimidar ante la amenaza, el cambio, la dificultad o el dolor. Ser capaz de defender una postura que uno cree como correcta aunque los demás se opongan. Actuar según las propias convicciones aunque eso suponga ser criticado. Incluye el valor físico pero no se limita a el.
  • Perseverancia (tenacimetas-laboralesdad, diligencia, laboriosidad). Se refiere a terminar lo que se empieza, a persistir en una actividad aunque haya impedimentos y a obtener satisfacción por las tareas que se emprenden y acaban con éxito.
  • Integridad (autenticidad, honestidad). Habla sobre ir siempre con la verdad por delante, presentarse a los demás de un modo genuino y actuando con sinceridad, sin ser pretencioso y asumiendo la responsabilidad de los propios sentimientos y acciones.
  • Vitalidad (ánimo, entusiasmo, vigor, energía). Tiene que ver con afrontar la vida con entusiasmo y energía. Hacer las cosas con convicción y dando todo de uno mismo. Vivir la vida como una apasionante aventura. Sentirse vivo y activo.

Humanidad

Aquí nos encontramos con fortalezas que implican cuidar y ofrecer amistad y cariño a los demás.

  • Amor (capacidad de amar y ser amado). Valorar las relaciones cercanas con otras personas, en particular con aquellas en las que el cuidado y el afecto son mutuos. Sentirse cercano a otras personas.
  • Amabilidad (bondad, generosidad, cuidado, compasión, amor altruista, simpatía). Aquí hablamos de hacer favores y buenas acciones para los demás, ayudar y cuidar a otras personas.
  • Inteligencia social (inteligencia emocional, inteligencia personal). Se trata de ser consciente de las motivaciones y sentimientos propios y de los demás. Saber como comportarse en diferentes situaciones sociales y saber que cosas son más importantes para otras personas. Tener empatía.

Justicia

Incluye fortalezas que conllevan una vida en comunidad saludable.

  • Ciudadanía (responsabilidad social, lealtad, trabajo en equipo). Trabajar binuestras_fortalezasen dentro de un equipo o grupo de personas, ser fiel al grupo y cumplir las tareas que se asignan en el.
  • Sentido de la justicia. Tratar a todas las personas como iguales de acuerdo con lo que se entiende como equidad y justicia. No dejar que los sentimientos personales influyan en las decisiones sobre otros y dar a todos las mismas oportunidades.
  • Liderazgo. Animar al grupo del que uno es miembro a hacer cosas, así como reforzar las relaciones entre las personas del grupo, organizar actividades grupales y procurar llevarlas a buen término.

Moderación

La forman aquellas fortalezas que nos protegen contra los excesos.

  • Capacidad de perdonar (misericordia). Capacidad para perdonar a aquellas personas que han actuado mal. Aceptar los defectos de los demás, saber dar segundas oportunidades y no ser vengativo ni rencoroso.
  • Modestia (humildad). Dejar que los propios logros hablen por si mismos. No buscar ser el centro de atención y no considerarse más especial de lo que uno es en realidad.
  • Prudencia (discreción, cautela). Ser cauteloso a la hora de tomar decisiones. Ser disciplinado, controlar los propios impulsos y emociones.
  • Autocontrol (autorregulación). Tener capacidad para regular los propios sentimientos, impulsos y acciones. Ser disciplinado.

Trascendencia

En esta virtud nos encontramos con fortalezas que forjan conexiones con la inmensidad del universo y proveen de significado a la vida.

  • Apreciación de la belleza y la excelencia (admiración, asombro).  Saber reconocer y apreciar la belleza, la excelencia y las cosas bien hechas tanto en la vida como en la naturaleza, el arte, la ciencia, las experiencias cotidianas, etc.
  • Gratitud. Ser consciente de y agradecer las cosas buenas que suceden. Saber expresar agradecimiento.
  • Esperanza (optimismo, proyección hacia el futuro). Esperar lo mejor para el futuro y trabajar para conseguirlo. Creer que un buen futuro es algo que está en nuestras manos conseguir.
  • Sentido del humor (capacidad de diversión). Reír, bromear, sonreír con frecuencia, ver el lado positivo de las cosas, etc.
  • Espiritualidad (sentido religioso, fe, sentido de la vida). Pensar que existe un propósito o significado universal en las cosas que ocurren en el mundo y en la propia existencia. Tener creencias acerca del significado de la vida que dan forma a nuestra conducta y nos confortan.

FORTALEZAS… ¿Y DEBILIDADES?

Una vez tenemos claras cuales son nuestras fortalezas es más sencillo potenciarlas para que nos ayuden a desenvolvernos en el día a día. El problema está en que muchas veces se descuida el trabajo de las debilidades. Nos damos cuenta de lo importante que es alcanzar un equilibrio entre las cualidades positivas y las negativas.

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Un ejemplo sería aquel en el que una persona presenta la fortaleza del amor por el aprendizaje y se dedica a potenciarla. Efectivamente, esto le hará más feliz, pero si además como debilidades presenta poca humanidad (amor, amabilidad e inteligencia emocional), es posible que vivas encerrada en su lugar de trabajo o en su casa, dedicada por completo a sus estudios y descuidando a su familia y amigos. ¿No sería más feliz esta persona si potenciara estas fortalezas más débiles? Efectivamente, podría suponerle un gran esfuerzo, pero a la larga, le reportará múltiples consecuencias positivas.

Por supuesto, hay que ser realistas: es prácticamente imposible que alguien desarrolle absolutamente todas las fortalezas. Siempre destacará más en unas u otras en función de las características personales, pero eso no quita que haya que intentar mejorar tanto las que ya se poseen como las que no.

Este es un factor a tener muy en cuenta en el desarrollo infantil y juvenil, ya hay una evidencia cada vez mayor de que las fortalezas del carácter juegan un papel muy importante en el desarrollo positivo de los jóvenes. Los niños y jóvenes que poseen una cierta cantidad de fortalezas son más felices, rinden mejor en la escuela, son más populares entre sus iguales y tienen menos problemas psicológicos y de conducta (Park y Peterson, 2009).

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A modo de cierre, si te has quedado con ganas de profundizar más en el tema, Creciendo Juntos te recomienda la siguiente página web sobre psicología positiva:

http://www.authentichappiness.sas.upenn.edu/Default.aspx

En ella encontrarás, entre muchas otras cosas, el cuestionario VIA de fortalezas personales por si te interesa conocerte más a fondo para trabajar tus fortalezas.

¡Nos vamos a vivir juntos!


Hace dos semanas te hablé de las características que representan a las parejas saludables en Parejas Felices (aquí) y la semana pasada me centré justo en lo contrario, en aquellos errores que solemos cometer sobre todo a nivel comunicativo y que pueden llevar a la pareja a su fin (Parejas Infelices, aquí). Con este post de hoy, dedicado al comienzo de la convivencia, completamos por ahora la serie dedicada a las parejas.

Dedico un post exclusivamente a esta etapa de la pareja, porque es precisamente en este proceso en el que surgen los primeros grandes desencuentros y no siempre se superan. Así que quiero empezar a desgranar lo que ocurre en esa transición para que se compliquen tanto las cosas. ¡Vamos allá!vivir-juntos-getty599

DIFERENCIAS ENTRE LA FASE DE SEDUCCIÓN Y LA CONVIVENCIA DE PAREJA (Feliu, M.H. y Güell, M.A.)

“De novios mieles, de casados hieles.”

El refranero popular es a veces muy pesimista, pero tengo que admitir que hay parte de razón en esta frase. Las mieles del noviazgo son fáciles de asimilar: conoces a alguien, te gusta, le gustas, dialogáis… todo ello en un contexto agradable, gratificante e incluso apasionante.

El noviazgo, fase de seducción, o como quieras llamarlo, es una época que se caracteriza por:

  • Carácter restrictivo de la relación. La pareja se centra si misma sin contar demasiado con el resto del mundo (familia, amigos, etc).
  • Bajo nivel de responsabilidad como pareja.
  • Ausencia de toma de decisiones conjuntas y trascendentes.
  • Novedad en la comunicación sexual.
  • Gran tiempo dedicado al ocio.
  • Actividades placenteras.
  • Expectativas idealizadas y agradables sobre el futuro.
  • Abundancia de estímulos recreacionales.
  • Los pensamientos e imágenes del otro y de la relación hacen que uno “sueñe despierto”.

Veamos más a fondo algunos de estos puntos:

Nivel de responsabilidad

Normalmente, cuando una pareja empieza una relación dedican mucho tiempo a conocerse el uno al otro antes de decidir comprometerse y convivir. La falta de responsabilidad y compromiso facilitan la valoración positiva de conductas recíprocas que se viven como espontaneas y libres. No hay bienes que compartir, ningún acuerdo explicito que obligue a nada, ni responsabilidades que afrontar. El sentimiento y el deseo se convierten en la única motivación para seguir juntos.

Tiempo dedicado al ocio

En la época de noviazgo o seducción, las parejas se encuentran después del trabajo o tras las horas de estudio y así, juntos, dedican la mayor parte del tiempo al ocio. Charlan, hacen deporte, bailan, van a espectáculos y tienen relaciones sexuales más o menos amplias.

temas-vivir-en-pareja-8Con la convivencia, el entorno cambia y en consecuencia también cambia la forma de los encuentros. Ya no hace falta salir por ahí para verse, ahora se dispone de casa propia. Pero ese espacio ha de cuidarse, hay que limpiar, planchar, lavar, ordenar, cocinar, etc. Estas obligaciones requieren que la pareja sea muy hábil para compartir las responsabilidades.

Como ventaja, ahora se dispone de un lugar tranquilo e intimo que además suele llevar asociado una sensación de satisfacción personal al entrar en el mundo de los adultos independizados ya que, en la mayoría de los casos, se abandona el hogar familiar.

En contrapartida, esta independencia lleva a un aumento de los gastos que hay que cubrir y en consecuencia, tanto el tiempo libre como el acceso a determinadas distracciones se limitan.

Nivel de novedad

Cuando empieza una relación de pareja, todo son novedades en su mayoría agradables. Esto hace que se mantenga el interés mutuo inicial. De ahí que la interacción sea muy gratificante y haya una elevada motivación.

Una vez que se empieza a convivir, la novedad disminuye, al menos en intensidad, y si las expectativas eran muy elevadas, puede aparecer una fuerte desilusión.

Intercambio de conductas gratificantes

Siendo novios se intercambian conductas altamente reforzantes por todo lo que he ido mencionando, pero conforme crecen las responsabilidades y las dificultades propias de la convivencia, la pareja se verá en la necesidad de tomar decisiones importantes y afrontar situaciones problemáticas.

Si no se tienen muchas habilidades para ello surgirán las primeras discusiones e intercambios negativos. Esto hará que bajen las conductas de gratificación mutua y aparezcan los primeros malestares.

Es por ello que hay que aprender a afrontar las distintas situaciones, a ser asertivos, a aplicar habilidades comunicativas y a practicar la distensión y el buen humor.

Expectativas

El choque entre las expectativas previas y la realidad puede ser duro, sobre todo si esas expectativas eran excesivamente idealistas y poco fundamentadas. Si, además, no se han previsto diversos acontecimientos o situaciones que pueden surgir en una vida en común, al adaptación puede resultar más difícil.

Algunas ideas o expectativas erróneas respecto a uno mismo, el otro o la vida en pareja son las siguientes:

  • Debo ser el compañero ideal,
  • Mis intereses y necesidades deben estar subyugados a los suyos,
  • Si algo me desagrada es mejor ocultarlo para no perturbar la convivencia,
  • Si me quiere ha de mostrarse siempre considerado y amable conmigo,
  • No es justo que el/ella realice actividades que yo no puedo compartir,
  • Mi pareja debe renunciar a sus antiguas amistades porque ya nos tenemos el uno al otro,
  • Si no se da cuenta de lo que me pasa es que no me quiere,
  • Con el inicio de la convivencia empieza una etapa de felicidad interminable,
  • Viviremos juntos y eso significa compartir todos los aspectos de nuestra vida,
  • No deberíamos discutir nunca,

En resumen, el desarrollo del conflicto puede surgir, entre otros, por los siguientes motivos:

  • Colisión entre expectativas y realidad,
  • Deficiencias en el control de estímulos,
  • Falta de habilidades,
  • Cambios en el entorno,
  • Evolución y cambios personales no sincronizados,
  • Preferencias distintas en cuanto al grado de intimidad y
  • Falta de recursos.

¡ESTO NO FUNCIONA!

Cuando surgen las primeras dificultades, algunas personas creen que el amor ha muerto o que se ha equivocado de pareja, pero evidentemente, este juicio suele ser precipitado e influenciado por la reacción emocional. No hay que precipitarse y mucho menos tomar decisiones impulsivas. Es importante analizar qué está ocurriendo.

Lo que puede llevarnos a una situación de conflicto, como acabamos de ver, es la falta de recursos para afrontar los primeros problemas y lo que suele mantenerla es la carencia de habilidades para hablar y pactar acuerdos y reconciliarse.

La necesidad continua de cambio

Como ya te contaba en el post de Parejas Felices, una relación sana y feliz se define por la satisfacción y la estabilidad conjunta. Para ello, hay que cultivarla y eso significa adaptarse a cambios de todo tipo, buenos y no tan buenos, malos y menos malos, pero frecuentes y continuos. La relación debe ser viva y movible. La rigidez y el autoritarismo son enemigos de la adaptación.

No renunciar a la individualidad

Convivir con una persona no tiene porque implicar dependencia total de la misma, aunque también es cierto que hay que compaginar el necesario nivel de individualidad con las exigencias que la convivencia requiere.

El hecho de estar junto a otra persona debería ser en todo momento una elección libre entre dos seres que mantienen su propia independencia como individuos y que intentan no perder el respeto y la admiración mutuas. Este respeto y esta admiración constituyen la motivación para continuar juntos. Si permitimos que el interés o la necesidad los sustituya, la relación puede convertirse en una trampa o en una inmensa frustración.Rear view of a couple sitting on beach

Parejas infelices


 La semana pasada hablaba de las relaciones de pareja en tono positivo (Parejas felices, aquí).  Te hablé de varios conceptos de amor, de la importancia de la reciprocidad, de los símbolos entrañables y demás aspectos importantes en la comunicación. Esta semana me voy a centrar en el polo opuesto, es decir, en aspectos que deterioran o empeoran la situación cuando hay desavenencias en la pareja. Considero que es importante resaltarlos para que puedas reconocerlos en el caso de que aparezcan y te ayude a evitarlos.

Pero antes de ponerme en situación quiero hacer mención aparte de lo que se conocen como relaciones tóxicas . Me refiero a relaciones que se mantienen con un alto coste emocional y sufrimiento. Según Gloria Roldán son relaciones en las que prevalece un estilo de comunicación violento en el que destacan el desprecio, el sarcasmo, la ironía, la descalificación, el ninguneo y, en la mayoría de los casos, el maltrato psicológico e incluso físico. Dentro de estas relaciones se incluye el acoso y/o los malos tratos. Son un tipo de relación afectiva diferente y requiere otro tipo de abordaje distinto al que ofrezco en este artículo.

¡Una vez aclarado este punto, entro de lleno en materia!

PAREJAS EN CONFLICTO: ¿QUÉ ES LO QUE NO FUNCIONA? (Feliú, M.H. y Güell, M.A.)

Muchas parejas se encuentran insatisfechas pero no todas saben exactamente cual es el motivo. Algunos ejemplos son:

  • Ignorar el conflicto (negación),
  • Buscar una mejora de la situación propia a costa de la pareja,
  • Buscar refugio en personas y actividades externas a la relación,
  • Partir de una premisa falsa: “Esto durará lo que dure el amor”.

El error inicial consiste en partir de una idea que NO implica a ambos miembros en la edificación y mantenimiento de la pareja.

El mejor camino para mejorar la convivencia es aquel que permite reconocer los problemas de la pareja. Problemas que deberán ser enjuiciados, comentados y afrontados por ambos miembros de la pareja de manera constructiva y con actitud de cooperación.

FALLOS EN LA COMUNICACIÓN

“No hablamos”

consejosmedicos-infertilidad-infelicidad-pareja-668x400x80xXEste tipo de parejas suelen respetarse y funcionan de manera armónica gracias a una serie de acuerdos previos, pero parecen haber olvidado la necesidad de “mantener viva” la relación, de fomentar ocio variado y apasionante, de mejorar la riqueza de la relación mediante una interacción más intensa con el exterior, de intercambiar sentimientos y emociones, etc.

Una relación viva y equilibrada implica discutir de vez en cuando ya que así se demuestra un interés activo por el crecimiento mutuo dentro de la pareja.

La inamovilidad es uno de los enemigos de la relación.

“Hablar no sirve de nada”

Hay muchas investigaciones recientes que comparan los hábitos de comunicación de parejas bien avenidas con parejas conflictivas. Se han encontrado las siguientes características diferenciales:

  • Las parejas en conflicto suelen interpretar mal lo que su pareja les dice.
  • Muestran una frecuencia de desacuerdo superior a los acuerdos.
  • Reaccionan a la defensiva frente a los comentarios negativos de la pareja.
  • Suelen ignorar los comentarios y comportamientos positivos de la pareja.
  • Parecen tener un deterioro en la capacidad de empatizar, la capacidad de expresar los sentimientos adecuadamente y la capacidad de escuchar.
  • Muestran una comunicación libre de restricciones mientras que las parejas bien avenidas cuidan su comunicación evitando decir cosas que puedan molestar.

Discusiones de pareja: “Los 4 jinetes del apocalipsis” (Gottman y Silver)

Cuando una discusión toma el camino discusion3del sarcasmo, la crítica negativa y la conversación ha tenido un “planteamiento violento” (sin confundirnos con aquello que mencioné sobre relaciones tóxicas) es probable que acabe en fracaso, por lo que más vale hacer borrón y cuenta nueva, y empezar otra vez con la conversación.

Los cuatro jinetes del apocalipsis son cuatro actitudes a evitar en los momentos de discusión:

  • Críticas. Cuando son globales, palabras negativas sobre el carácter o personalidad. Incluye culpa y difamación. El problema de las críticas es que cuando se hacen constantes allanan el camino para los otros jinetes, más peligrosos.
  • Desprecio. Sarcasmo, escepticismo, burla, humor hostil. Envenena las relaciones porque implica disgusto. El desprecio aumenta siempre el conflicto en vez de favorecer la reconciliación. Supone rebajar al otro y situarse en una posición moral superior. La beligerancia, prima del desprecio, es igualmente letal para una relación. Es una forma de enfado agresivo porque contiene una amenaza o provocación.
  • Actitud defensiva. La pareja agresiva no da su brazo a torcer ni pide perdón. Esto ocurre porque la actitud defensiva es en realidad el modo de culpar a la pareja. La actitud defensiva no hace sino agravar el conflicto y por eso es tan peligrosa.
  • Actitud evasiva. Actuar como si no le importara en absoluto lo que el otro dice, como si ni siquiera le oyera, con la consecuente frustración por parte del otro miembro de la pareja y el empeoramiento de la situación.

MITOS DEL AMOR

  • El mito del amor: “El amor lo puedo todo”.pareja disgustada
  • El  mito del carácter: “Yo soy así y no tengo porque cambiar”.
  • El mito del tiempo: “El tiempo lo arreglará todo”.
  • El mito de la sinceridad: “Yo soy muy sincero… si hace algo mal se lo tengo que decir…”
  • El mito de los hijos: “Cuando tengamos hijos, todo se arreglará”.
  • El mito de las emociones: “El amor y las emociones salen de dentro, por lo que aprender a convivir es algo artificial”.

En resumen, todos estos mitos nos llevan a no actuar de manera directa sobre los acontecimientos ya que se da por hecho que, de una u otra forma, las cosas se arreglarán o se destruirán por si solas. No hay nada que podamos hacer para cambiarlo salvo dejarnos llevar.

Para no alargarme demasiado dejo pendiente un tercer artículo centrado en la convivencia y en los choques que aparecen cuando se comienza a convivir. Considero que es necesario para hacer una revisión más completa sobre las relaciones de pareja ya que es un momento crítico que no todos consiguen superan. No te pierdas: “¡Nos vamos a vivir juntos!”.

Parejas felices


  Como habrás podido observar, en la portada del blog aparece la siguiente frase:

Creciendo Juntos. “Psicología en positivo para mayores y pequeños”.

Hasta ahora me he estado dedicando a escribir artículos para los pequeños. Y aunque algunas entradas pueden aplicarse tanto a adultos como a niños, he decidido que esta semana voy a dedicar el post a los adultos. Sobre todo porque si los mayores aprenden a llevar relaciones saludables, los pequeños saldrán también muy beneficiados.

CONCEPTOS DE AMOR

Según Gottman y Silver, las parejas felices están basadas en una profunda amistad. Las parejas se conocen íntimamente, conocen los gustos, la personalidad, las esperanzas y los sueños de su pareja. Muestran gran consideración el uno por el otro y expresan su amor no solo con grandes gestos, sino con pequeños detalles cotidianos.fidelidad-1-

Según Feliu y Güell, en el concepto de amor es importante incluir aspectos básicos como la felicidad propia, le del otro y la preservación de la individualidad. La unión por amor no debería implicar ni posesión ni dependencia. Requiere un concepto correcto de uno mismo y una imagen clara del otro como ser independiente.

Un concepto de vida en pareja, realista y objetivo, que implique el crecimiento y la satisfacción mutua, significa ante todo ser responsable de la propia felicidad y la del otro, y por tanto saber analizar, aprender y conocer todo aquello que permita mejorar la interacción.

Algunos conceptos insostenibles sobre el amor y sobre las relaciones que deberían ser revisados son los siguientes:

  • Centrar la atención en ser amados, no en amar.
  • Lo difícil no es amar, sino encontrar “la media naranja”.
  • El amor es algo “mágico”. Que aparezca o no depende de la suerte de cada uno.
  • No importa lo que hagamos o dejemos de hacer, el amor es un sentimiento que se apodera de nosotros.
  • El amor puede “morir” sin que podamos hacer nada para evitarlo.
  • Si me ama debe aceptarme tal y como soy, sin intentar cambiarme.
  • Si no me ama es por que es un/a egoísta incapaz de percibir mis necesidades.
  • Considerarse víctimas del amor y resignarse es la única solución si las cosas van mal.

PROCESOS IMPLICADOS EN LA PAREJA

En todo acto de comunicación intervienen procesos psicológicos que modulan las respuestas que se dan en una situación determinada. Si no se tienen en cuenta estos procesos (creencias, atribuciones, expectativas, valores, interpretaciones de la situación, etc.) es muy difícil entender lo que está pasando y convierte la comunicación entre dos personas en un proceso muy complicado.

Veamos algunas creencias irracionales que facilitan la aparición de conflictos en las relaciones de pareja:

  • Es terrible que me hayan dicho esto.
  • Es terrible que haya gente que me trate de esta manera tan poco atenta e injusta.
  • Los demás vienen a aprovecharse de mi. No dejaré que se salgan con la suya.
  • Es totalmente injusto que yo tenga que pasar por esto.
  • Si algo me molesta tengo que estar continuamente quejándome.
  • Es mejor comer antes de que me coman.
  • La gente no tienen ni puñetera idea de lo que habla.
  • Nadie sabe mejor que yo lo que estoy pasando.
  • “Genio y figura hasta la sepultura”. Las personas son como son y no se puede hacer nada para cambiarlas.
  • Si siento y pienso de una manera determinada, no puedo actuar de otra forma.

La importancia de la reciprocidad (Feliu y Güell)

EDARn una relación sana, un detalle, una grata sorpresa, un gesto cariñoso, etc. nos hace sentir bien y desear que el otro experimente lo mismo con otro gesto de cariño, detalle, etc. Si esta forma de intercambio positivo se prolonga y se mantiene a lo largo del tiempo, se crea un círculo vicioso positivo.

 El secreto está en el equilibrio entre lo que se da y lo que se recibe. Habitualmente se recibe en proporción a lo que se da, y viceversa.

Los símbolos entrañables

Son comportamientos que tienen un especial significado para la pareja. Cada pareja crea los suyos propios a lo largo de la convivencia, convirtiéndolos en señales que despiertan sensaciones de calidez y de amor al recordarlos. Son recuerdos de otros momentos felices, personales e intransferibles.

En épocas de conflicto quizás se olviden, pero pueden resurgir. Recordad costumbres de vuestro aniversario, cumpleaños, navidades… Volved a mirar fotos de ese viaje tan especial, del primer hijo, de los carnavales… pero sobre todo, recordad: “Mirar al pasado puede ser un error. De lo que se trata es de mirarlo de una manera constructiva para reproducir comportamientos que tienen muchas posibilidades de resultaros agradables a los dos”.

Otras áreas que afectan a la convivencia y que deberían tenerse en cuenta para buscar un equilibrio son:

  • La comunicación
  • Las demostraciones de afecto,
  • Las relaciones sexuales,
  • La filosofía de vida y
  • La economía y gastos.

Para elaborar el artículo, me he basado en varios libros ampliamente recomendados en terapia de pareja y que paso a nombrar por si quieres ampliar información:

  • “Siete reglas de oro para vivir en pareja”. De J.M. Gottman y N. Silver.
  • “Relación de pareja. Técnicas para la convivencia”. De M.H. Feliu y M.A. Güell.

El artículo de la semana que viene será una continuación de este. Se llamará “Parejas infelices”  y en el describiré los problemas más habituales de las parejas en conflicto para que sean más sencillos de detectar y puedas poner solución en caso de que se te presente una situación similar.

¿Problemas de ansiedad?


Antes de hablarte sobre la ansiedad y los distintos tipos de trastornos que lleva asociados, quiero dejar claros varios conceptos que están relacionados ya que es muy importante diferenciar lo que es el miedo de una fobia y como se relaciona la ansiedad con ellos.slider33

Miedo es aquel en el que aparecen ciertas respuestas manifiestas (a nivel motor, cognitivo y psicofisiológico) que dependen de la estimulación externa (de un peligro real). Estas reacciones son adaptativas ya que aparecen para ponernos a salvo de la situación de peligro.

Fobia es aquella en la que aparecen las mismas respuestas del miedo pero sin que haya de por medio una situación real de peligro, sino una percepción subjetiva.

Ansiedad es aquella en la que predominan respuestas encubiertas (no siempre son evidentes a los demás) debido a una anticipación temerosa que depende de la estimulación interna.

¿CÓMO DIFERENCIAR UNA FOBIA DE UN MIEDO NORMAL?

Es normal que los niños y adolescentes desarrollen miedos y experimenten cierta ansiedad durante el curso de su desarrollo. Con el tiempo, los miedos normales desaparecen, pero cuando no lo hacen y empiezan a interferir con su vida y con sus actividades diarias, puede ser signo de una fobia o de un trastorno de ansiedad.

Por lo tanto, para saber si estamos ante un miedo normal deberemos atender a tres factores:

  • Su duración en el tiempo,
  • La reacción que provoca (si es o no desadaptativa) y
  • La edad del niño/a.

Miedos evolutivos

Aquí te presento una tabla con la edad normal de aparición de algunos de los miedos más comunes. Como siempre digo, cada niño es diferente y por ello debes tomar la tabla como una simple referencia.

  • De 2 a 8 meses. Miedo a personas extrañas.miedos-infantiles
  • De 0 a 1 año. Miedo a estímulos intensos y desconocidos
  • De 2 a 4 años. Miedo a animales y tormentas,
  • De 5 a 8 años. Miedo a la oscuridad, a las brujas o fantasmas, a los conflictos emocionales (seres imaginarios, soledad, escuela, etc.),
  • De 9 a 12 años. Miedo al daño físico y al ridículo,
  • De 13 a 18 años. Miedo a las relaciones interpersonales y a la pérdida de autoestima.

Además de la edad, hay que tener en cuenta el desarrollo del niño, las características del contexto en el que aparecen los miedos y las propias características de la familia (si por ejemplo tienes fobia a la sangre, es muy posible que tu hijo aprenda de ti y adquiera la misma fobia).

¿CUALES SON LOS SÍNTOMAS DE UN TRASTORNO DE ANSIEDAD?

  • Tensión motora. Todo el cuerpo se pone alerta, en tensión, como si hubiese un peligro real del que hubiera que escapar.
  • Hiperactividad vegetativa. Taquicardia, sudoración, nauseas, sensación de inestabilidad, disnea (sensación de falta de aire), disfagia (dificultad para tragar), etc.
  • Hipervigilancia. Exageración de la respuesta de alerta, sensación de que “va a pasar algo”, dificultad para concentrarse, trastornos de sueño, irritabilidad, etc.

TIPOS DE TRASTORNOS DE ANSIEDAD

Fobias específicas.

 Podemos decir que estamos ante una fobia específica cuando se producen respuestas de ansiedad, desproporcionadas y desadaptativas, por la presencia (o por su anticipación) de un estímulo concreto y no peligroso (animales, tormentas, alturas, oscuridad, sangre, inyecciones, aviones, etc.).

Trastorno por ansiedad de separación.

 Aparece una reacción de ansiedad excesiva ante la Hoardings-at-London-Bridgeseparación del hogar o de las personas a las que el niño está vinculado. Esta figura suelen ser los padres, especialmente la madre. Temen perderse de su familia o que algo malo le ocurra a un miembro de la familia si se separa de ellos.

Fobia escolar.

 Algunos la incluyen dentro de las fobias específicas, otros en las características del trastorno por ansiedad de separación. En definitiva, nos referimos a este tipo de fobia cuando existen problemas de asistencia a la escuela debido a la ansiedad excesiva experimentada en el contexto escolar, tanto si el componente principal es el miedo a la separación como si es algún aspecto específico de la situación escolar.

Fobia social.

 Miedo a hablar en público, a entrar a lugares donde hay gente sentada, a ser el centro de atención, a participar en reuniones, a asistir a fiestas, a dar o defender las propias opiniones. Estos miedos aparecen por temor a la evaluación negativa. La persona piensa que está siendo juzgado o criticado por los demás.

Trastorno de ansiedad generalizada.

 Ansiedad o preocupación excesiva, poco realista y persistente, que se presenta durante un período no inferior a seis meses en relación con dos o más circunstancias de la vida que no se pueden atribuir a otro trastorno. En adultos deben presentarse al menos seis síntomas físicos que reflejen inquietud o impaciencia, fatigabilidad fácil, dificultad concentrarse o tener mente en blanco, irritabilidad, tensión muscular, alteraciones sueño, etc. En niños bastaría con un solo síntoma de los mencionados.

Trastorno de pánico.

 Presencia recurrente de ataques de pánico (que duran entre diez minutos y varias horas) que consisten en una serie de síntomas aversivos (palpitaciones, sudoración, temblores, sensación de ahogo, Image15984nauseas, mareos o incluso desmayos, miedo a perder el control o a volverse loco, sensación de entumecimiento, escalofríos, sofocos, etc. ). Alcanzan su máxima intensidad en los primeros 10 minutos, antes de disminuir gradualmente.

 La mayoría de las personas con trastorno de pánico experimentan ansiedad generalizada entre los episodios de pánico, ansiedad anticipatoria por miedo a que vuelva a ocurrir y agorafobia (miedo a acudir a lugares donde no se puede recibir ayuda por temor a sufrir una crisis de pánico).

Trastorno obsesivo compulsivo (TOC).

 Se presentan una serie de pensamientos repetitivos (obsesiones) que generan ansiedad. Para calmar estas obsesiones aparecen las compulsiones, que son conductas repetitivas intencionales y que van destinadas a neutralizar o impedir el malestar o alguna situación temida.

 A pesar de que el TOC suele aparecer en niños, se lo reconoce como un trastorno de la salud mental relativamente común en los adolescentes, siendo 15 años la edad promedio de aparición.

COMPORTAMIENTOS TÍPICOS QUE PRODUCEN ANSIEDAD

  • Negarte a reconocer los méritos de trastorno-de-ansiedad-social-consejosuna forma de vida libre de ansiedad.
  • Llevar una vida llena de presiones, no relajado.
  • No dar a los niños la posibilidad de estar solos y obrar por si mismos.
  • Insistir en que tienen que crecer más y ser más rápidos.
  • Dar más importancia a las notas que a lo que estén aprendiendo o al hecho de que se encuentre a gusto en la escuela.
  • Comparar a tus hijos con otros niños o entre si.
  • Mencionar errores pasados.
  • Emplear la culpa o las amenazas con tus hijos.
  • Sacar partido del desprecio por si mismo de un niño desvalorizado regularmente con comentarios pensados para que no se guste.
  • Ser una persona que se siente culpable, que se lo recuerda a los chicos y que también a ellos los carga de culpabilidad.
  • Ser para tu hijo un ejemplo de persona preocupada.
  • Enseñarles a preocuparse.
  • Preocuparte demasiado por lo que haga tu niño/a.
  • Emplear un lenguaje que fomente el miedo, la culpa o los juicios externos.
  • Establecer para tus hijos normas y objetivos que no están acordes con la realidad.
  • Negarte a aceptar el comportamiento típico de tus hijos según su edad.
  • Imponer castigos sin explicarles por qué.
  • Quejarte de la vida delante de los niños.
  • Decir “si” cuando en realidad quieres decir “no”.
  • Aceptar las excusas de tus hijos sabiendo que están eludiendo responsabilidades, y en consecuencia, enseñándoles a mentir y a distorsionar la verdad.
  • Corregir constantemente a tus hijos delante de otras personas y criticarles como si eso formara parte de tu papel de padre/madre.
  • Hacer de los objetos, las adquisiciones y el dinero las cosas más importantes de su vida.
  • Poner siempre el énfasis en el futuro y en lo que llegará a ser algún día.
  • Enseñarles a competir siempre con los demás y a encontrar ridícula la cooperación.
  • Poner demasiado énfasis en la puntualidad.
  • Ser excesivamente organizado en el hogar y en la vida de ellos.
  • Ser impaciente con su modo de avanzar en la vida.
  • No hablar con ellos sobre su propia vida, sus inquietudes, sus temores y sus cosas personales.
  • No permitir que tus hijos crezcan con independencia.

Trastornos alimentarios (III)


Hoy voy a compartir contigo tres cuentos o historias escritas por chicas con trastorno alimentario sobre su vivencia o punto de vista con respecto a la enfermedad y su tratamiento, como ya sabrás si has leído mis dos post anteriores (Trastornos alimentarios (I): aquí y Trastornos alimentarios (II): aquí).

Sólo puedo publicar aquellos relatos elaborados por chicas mayores de edad, por lo que desgraciadamente se me quedan muchos folios en el cajón, aunque en breve varias de ellas cumplirán los 18 y están deseando que comparta también sus historias, así que probablemente acabe ampliando la entrada en un futuro para añadir las suyas.

Y como hoy son ellas las protagonistas, paso directamente a transcribir sus historias. Solo he eliminado la información que pudiese violar el anonimato de las chicas.

RELATO 1: “EL LUGAR MÁS FELIZ DEL MUNDO”

‘Este no es mi lugar en el mundo’. Desde la sala de espera, un hombre quemado por la desesperanza acompaña en el silencio a su hija. Ésta observa, aún sin creerlo, como su vida cruza de acera para cambiar tardes de otoño soleadas por el vidrio opaco de un centro hospitalario.

‘Este no es mi lugar en el mundo’. Se repite una vez más antes de pasar al comedor. Los angostos pasillos que trazan el camino hacia las aulas distan mucho de la facultad, un sueño que a estas alturas todos dan por perdido. Todos menos ella. A las 9.30 aun sirven el desayuno; Cola-cao y cereales. Todo dulce, asqueroso, de un gusto pegajoso que hacía meses que perdió.

‘Este no es mi lugar en el mundo’. Vuelve a repetirse, si bien ahora empieza a ver similitudes con sus compañeras de grupo: la forma de mirar, la lentitud con que cada alimento es devorado, el rechazo de lo común. No puede más. Llama a la terapeuta y pide un café y siente que aún queda tiempo para salir a disfrutar del aire fresco.

Las horas pasan despacio. El reloj se detiene en cada terapia, en cada palabra o expresión involuntaria.

Sin embargo, todo está bajo el control de la calma. Las internas acuden al baño con la puerta abierta, en colectivo, cosa que sorprende a la joven. Los libros, teléfonos, libreta y apuntes. Todo está bajo llave. Todo se cuestiona. Nadie es libre de sospecha.

Entonces, recuerda cuando tuvo libertad, cuántas oportunidades tiró por la borda y piensa que tal vez este sea ‘el lugar más feliz del mundo’ en el que ahora se pueda vivir.

RELATO 2: “VOY A CONTAR EL TRASTORNO ALIMENTARIO DESDE MI PROPIA EXPERIENCIA…”

… ya que he estado tan metida en esto, que no creo que me vaya a resultar muy difícil hacerlo. […] Siendo tan joven ya he tenido experiencias bastante duras.

Desde pequeña nunca fui una niña con buena autoestima, mi primer recuerdo es en 2º de primaria, cuando me quedaba sola en los recreos, por culpa de mi timidez, entonces tenía que venir mi madre a acompañarme. Ese mismo año me cambiaron de colegio a uno privado y muy exigente y ahí también tuve problemas para relacionarme; hasta que mis padres montaron una tienda y todos querían ser mis amigos; conseguí entrar en un grupo de amigas, éramos 4 y siempre era yo la peor y la marginada, pero me dejaba, no me importaba que me tratasen así, porque tenía amigas.

Mis padres ya me decían que no les gustaban esas amistades, que no confiara en nadie y que la amistad no existe; es así como poco a poco fui haciéndome más desconfiada y tímida, me daba vergüenza hasta decir ‘hola’. En 2º de ESO ya no pude más, otra vez me vi sola en los recreos, sin amigos y confirmando las palabras que mis padres me dijeron, así que me cambiaron de colegio otra vez, también era concertado, pero tenía mejor ambiente, allí era aparentemente feliz, conseguí amigos, los que hoy en día conservo.

A todo esto se le unen las clases de ballet, iba dos días a la semana dos horas, o un día a la semana cuatro horas, desde los 10 años; me encantaba, pero mi profesora desde el primer día de clase me dijo que tenía que adelgazar, y eso que tenía un peso sano, más bien tirando a bajo; a eso se le añade mucha exigencia, salía de todas las clases llorando, pero aún así seguía yendo, quería superarme cada día más, quería conseguir bailar y que me felicitaran y sobre todo quería que mi profesora me dijera que estaba muy delgada.

También tengo que contar que desde que mis padres montaron la tienda, me pasaba todas las tardes sola en casa, nadie acudía a mis actuaciones del colegio o de ballet por que la tienda estaba por delante.

Es por todo esto que en 2º de ESO empecé a restringir, cada vez me comparaba más, cada día era más fea, más gorda, más inútil, más tonta, también de vez en cuando esto iba acompañado de vómitos, porqué llegué a odiar comer y a que la comida estuviera dentro de mi.

En bachillerato todo esto empezó a ocupar mi vida en primer plano, al 100%, mi vida se resumía en estudios y síntomas. Sacar un 10 y pesar menos eran mis únicos objetivos. Todo esto lo llevé yo sola encima, todo esto fue mi gran secreto hasta principios del verano, cuando mis padres, gracias a una amiga que también sufría este problema, se enteraron de todo y decidieron ponerle remedio con tratamientos; y digo gracias a una amiga porque me salvó la vida, como lo están haciendo día a día mis padres, mis amigos y el tratamiento al que estoy acudiendo.

Y hoy en día quiero decir que quiero salir de esta, me niego a volver atrás, quiero ser feliz y quiero vivir la vida al margen de la enfermedad.

RELATO 3: “MI TRASTORNO”

Todo el mundo quisiera tener un poder, algo que domine por encima de cualquier cosa, hay muchos tipos de poderes, algunos ayudan, otros dañan, otros simplemente imponen, pero al fin y al cabo todos son poderes.

Conozco un poder por encima de muchos otros, es muy fuerte, capaz de controlar un pensamiento, una actitud e incluso un cuerpo. Es el GRAN PODER DE LA MENTE.

Yo a mi mente le concedí esta autoridad para que controlase todos los aspectos de mi vida, ella asumiendo su cargo, me movió a su antojo, me llevó a hacer cosas crueles y ruin contra mi misma, me apartó de los míos, me quitó la alegría, se llevó mi espíritu luchador, mis ambiciones, me dejó como una niña infeliz que viajaba por el mundo sin saber muy bien ni a donde, ni como ni porqué… Quería controlarlo todo, lo único que se le resistía era el cuerpo, empezó a luchar contra el, una guerra viva, una batalla que ganase quien ganase el final era catastrófico, no había color, los caminos que me quedaban por recorrer eran tenebrosos, oscuros, y la meta a la que me dirigía solo una… Mi luz cada vez se hacía más pequeña no encontraba ningún túnel por el que escapar, llegué a temer que la luz se apagase del todo, aunque mi mente, estaba dispuesta apagar cualquier precio para ganar la batalla del cuerpo.

Pero el miedo, un señor fuerte y poderoso, tan fuerte que en mi caso, pudo con mi mente, he pasado mucho miedo, pero no me arrepiento de ser cobarde y tener miedo, pues este fue mi escapatoria de ese camino oscuro, el mediador de la batalla, quien me animó a pedir ayuda; SI, soy una cobarde, he tenido miedo, pero estoy viva y me estoy curando.

RELATO 4: “EL FUEGO”

El fuego no aparece de repente y sin motivo. El fuego aparece poco a poco, empieza siendo una pequeña chispa que con el tiempo se va alimentando, va creciendo y se va haciendo más poderoso.

Tu piensas que no pasa nada y que lo controlas pero cada vez se va haciendo con más parte de su víctima, en este caso un bosque, un campo, etc… y se va extendiendo.

Cuando te das cuenta de que las llamas son grandes, el fuego ya está en su punto descontrolado, no hay manera de apagarlo sola, necesitas ayuda, pero estás atrapada en el bosque y no sabes como escapar para pedirla. Una vez te ves rodeada por todo el fuego, con las llamas acechándote, casi quemándote, recuerdas que aún tienes una oportunidad.

No sabes como, pero sacas valor y llamas a los bomberos para que te ayuden con el fuego, te has dado cuenta de que no puedes con el.

Con su ayuda consigues apagar casi todas las llamas.

Ahora queda el humo y los árboles quemados. Este es el trabajo más duro, esperar. Esperar a que se vaya el humo para poder ver bien el bosque de nuevo y poder repoblarlo. Sembrarlo de nuevo. Que crezcan nuevos árboles y cuidar el bosque para prevenir nuevas chispas.

PD. Vuelve a leerlo cambiando las palabras:

  • Fuego: Trastorno alimentario
  • Chispa: idea
  • Bosque: mente
  • Campo: persona
  • Llamas: síntoma
  • Quemándote: matándote
  • Bomberos: especialistas
  • humo: recuerdos
  • Árboles quemados: vida perdida
  • Árboles: vida.