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¡Nos vamos a vivir juntos!


Hace dos semanas te hablé de las características que representan a las parejas saludables en Parejas Felices (aquí) y la semana pasada me centré justo en lo contrario, en aquellos errores que solemos cometer sobre todo a nivel comunicativo y que pueden llevar a la pareja a su fin (Parejas Infelices, aquí). Con este post de hoy, dedicado al comienzo de la convivencia, completamos por ahora la serie dedicada a las parejas.

Dedico un post exclusivamente a esta etapa de la pareja, porque es precisamente en este proceso en el que surgen los primeros grandes desencuentros y no siempre se superan. Así que quiero empezar a desgranar lo que ocurre en esa transición para que se compliquen tanto las cosas. ¡Vamos allá!vivir-juntos-getty599

DIFERENCIAS ENTRE LA FASE DE SEDUCCIÓN Y LA CONVIVENCIA DE PAREJA (Feliu, M.H. y Güell, M.A.)

“De novios mieles, de casados hieles.”

El refranero popular es a veces muy pesimista, pero tengo que admitir que hay parte de razón en esta frase. Las mieles del noviazgo son fáciles de asimilar: conoces a alguien, te gusta, le gustas, dialogáis… todo ello en un contexto agradable, gratificante e incluso apasionante.

El noviazgo, fase de seducción, o como quieras llamarlo, es una época que se caracteriza por:

  • Carácter restrictivo de la relación. La pareja se centra si misma sin contar demasiado con el resto del mundo (familia, amigos, etc).
  • Bajo nivel de responsabilidad como pareja.
  • Ausencia de toma de decisiones conjuntas y trascendentes.
  • Novedad en la comunicación sexual.
  • Gran tiempo dedicado al ocio.
  • Actividades placenteras.
  • Expectativas idealizadas y agradables sobre el futuro.
  • Abundancia de estímulos recreacionales.
  • Los pensamientos e imágenes del otro y de la relación hacen que uno “sueñe despierto”.

Veamos más a fondo algunos de estos puntos:

Nivel de responsabilidad

Normalmente, cuando una pareja empieza una relación dedican mucho tiempo a conocerse el uno al otro antes de decidir comprometerse y convivir. La falta de responsabilidad y compromiso facilitan la valoración positiva de conductas recíprocas que se viven como espontaneas y libres. No hay bienes que compartir, ningún acuerdo explicito que obligue a nada, ni responsabilidades que afrontar. El sentimiento y el deseo se convierten en la única motivación para seguir juntos.

Tiempo dedicado al ocio

En la época de noviazgo o seducción, las parejas se encuentran después del trabajo o tras las horas de estudio y así, juntos, dedican la mayor parte del tiempo al ocio. Charlan, hacen deporte, bailan, van a espectáculos y tienen relaciones sexuales más o menos amplias.

temas-vivir-en-pareja-8Con la convivencia, el entorno cambia y en consecuencia también cambia la forma de los encuentros. Ya no hace falta salir por ahí para verse, ahora se dispone de casa propia. Pero ese espacio ha de cuidarse, hay que limpiar, planchar, lavar, ordenar, cocinar, etc. Estas obligaciones requieren que la pareja sea muy hábil para compartir las responsabilidades.

Como ventaja, ahora se dispone de un lugar tranquilo e intimo que además suele llevar asociado una sensación de satisfacción personal al entrar en el mundo de los adultos independizados ya que, en la mayoría de los casos, se abandona el hogar familiar.

En contrapartida, esta independencia lleva a un aumento de los gastos que hay que cubrir y en consecuencia, tanto el tiempo libre como el acceso a determinadas distracciones se limitan.

Nivel de novedad

Cuando empieza una relación de pareja, todo son novedades en su mayoría agradables. Esto hace que se mantenga el interés mutuo inicial. De ahí que la interacción sea muy gratificante y haya una elevada motivación.

Una vez que se empieza a convivir, la novedad disminuye, al menos en intensidad, y si las expectativas eran muy elevadas, puede aparecer una fuerte desilusión.

Intercambio de conductas gratificantes

Siendo novios se intercambian conductas altamente reforzantes por todo lo que he ido mencionando, pero conforme crecen las responsabilidades y las dificultades propias de la convivencia, la pareja se verá en la necesidad de tomar decisiones importantes y afrontar situaciones problemáticas.

Si no se tienen muchas habilidades para ello surgirán las primeras discusiones e intercambios negativos. Esto hará que bajen las conductas de gratificación mutua y aparezcan los primeros malestares.

Es por ello que hay que aprender a afrontar las distintas situaciones, a ser asertivos, a aplicar habilidades comunicativas y a practicar la distensión y el buen humor.

Expectativas

El choque entre las expectativas previas y la realidad puede ser duro, sobre todo si esas expectativas eran excesivamente idealistas y poco fundamentadas. Si, además, no se han previsto diversos acontecimientos o situaciones que pueden surgir en una vida en común, al adaptación puede resultar más difícil.

Algunas ideas o expectativas erróneas respecto a uno mismo, el otro o la vida en pareja son las siguientes:

  • Debo ser el compañero ideal,
  • Mis intereses y necesidades deben estar subyugados a los suyos,
  • Si algo me desagrada es mejor ocultarlo para no perturbar la convivencia,
  • Si me quiere ha de mostrarse siempre considerado y amable conmigo,
  • No es justo que el/ella realice actividades que yo no puedo compartir,
  • Mi pareja debe renunciar a sus antiguas amistades porque ya nos tenemos el uno al otro,
  • Si no se da cuenta de lo que me pasa es que no me quiere,
  • Con el inicio de la convivencia empieza una etapa de felicidad interminable,
  • Viviremos juntos y eso significa compartir todos los aspectos de nuestra vida,
  • No deberíamos discutir nunca,

En resumen, el desarrollo del conflicto puede surgir, entre otros, por los siguientes motivos:

  • Colisión entre expectativas y realidad,
  • Deficiencias en el control de estímulos,
  • Falta de habilidades,
  • Cambios en el entorno,
  • Evolución y cambios personales no sincronizados,
  • Preferencias distintas en cuanto al grado de intimidad y
  • Falta de recursos.

¡ESTO NO FUNCIONA!

Cuando surgen las primeras dificultades, algunas personas creen que el amor ha muerto o que se ha equivocado de pareja, pero evidentemente, este juicio suele ser precipitado e influenciado por la reacción emocional. No hay que precipitarse y mucho menos tomar decisiones impulsivas. Es importante analizar qué está ocurriendo.

Lo que puede llevarnos a una situación de conflicto, como acabamos de ver, es la falta de recursos para afrontar los primeros problemas y lo que suele mantenerla es la carencia de habilidades para hablar y pactar acuerdos y reconciliarse.

La necesidad continua de cambio

Como ya te contaba en el post de Parejas Felices, una relación sana y feliz se define por la satisfacción y la estabilidad conjunta. Para ello, hay que cultivarla y eso significa adaptarse a cambios de todo tipo, buenos y no tan buenos, malos y menos malos, pero frecuentes y continuos. La relación debe ser viva y movible. La rigidez y el autoritarismo son enemigos de la adaptación.

No renunciar a la individualidad

Convivir con una persona no tiene porque implicar dependencia total de la misma, aunque también es cierto que hay que compaginar el necesario nivel de individualidad con las exigencias que la convivencia requiere.

El hecho de estar junto a otra persona debería ser en todo momento una elección libre entre dos seres que mantienen su propia independencia como individuos y que intentan no perder el respeto y la admiración mutuas. Este respeto y esta admiración constituyen la motivación para continuar juntos. Si permitimos que el interés o la necesidad los sustituya, la relación puede convertirse en una trampa o en una inmensa frustración.Rear view of a couple sitting on beach

Parejas infelices


 La semana pasada hablaba de las relaciones de pareja en tono positivo (Parejas felices, aquí).  Te hablé de varios conceptos de amor, de la importancia de la reciprocidad, de los símbolos entrañables y demás aspectos importantes en la comunicación. Esta semana me voy a centrar en el polo opuesto, es decir, en aspectos que deterioran o empeoran la situación cuando hay desavenencias en la pareja. Considero que es importante resaltarlos para que puedas reconocerlos en el caso de que aparezcan y te ayude a evitarlos.

Pero antes de ponerme en situación quiero hacer mención aparte de lo que se conocen como relaciones tóxicas . Me refiero a relaciones que se mantienen con un alto coste emocional y sufrimiento. Según Gloria Roldán son relaciones en las que prevalece un estilo de comunicación violento en el que destacan el desprecio, el sarcasmo, la ironía, la descalificación, el ninguneo y, en la mayoría de los casos, el maltrato psicológico e incluso físico. Dentro de estas relaciones se incluye el acoso y/o los malos tratos. Son un tipo de relación afectiva diferente y requiere otro tipo de abordaje distinto al que ofrezco en este artículo.

¡Una vez aclarado este punto, entro de lleno en materia!

PAREJAS EN CONFLICTO: ¿QUÉ ES LO QUE NO FUNCIONA? (Feliú, M.H. y Güell, M.A.)

Muchas parejas se encuentran insatisfechas pero no todas saben exactamente cual es el motivo. Algunos ejemplos son:

  • Ignorar el conflicto (negación),
  • Buscar una mejora de la situación propia a costa de la pareja,
  • Buscar refugio en personas y actividades externas a la relación,
  • Partir de una premisa falsa: “Esto durará lo que dure el amor”.

El error inicial consiste en partir de una idea que NO implica a ambos miembros en la edificación y mantenimiento de la pareja.

El mejor camino para mejorar la convivencia es aquel que permite reconocer los problemas de la pareja. Problemas que deberán ser enjuiciados, comentados y afrontados por ambos miembros de la pareja de manera constructiva y con actitud de cooperación.

FALLOS EN LA COMUNICACIÓN

“No hablamos”

consejosmedicos-infertilidad-infelicidad-pareja-668x400x80xXEste tipo de parejas suelen respetarse y funcionan de manera armónica gracias a una serie de acuerdos previos, pero parecen haber olvidado la necesidad de “mantener viva” la relación, de fomentar ocio variado y apasionante, de mejorar la riqueza de la relación mediante una interacción más intensa con el exterior, de intercambiar sentimientos y emociones, etc.

Una relación viva y equilibrada implica discutir de vez en cuando ya que así se demuestra un interés activo por el crecimiento mutuo dentro de la pareja.

La inamovilidad es uno de los enemigos de la relación.

“Hablar no sirve de nada”

Hay muchas investigaciones recientes que comparan los hábitos de comunicación de parejas bien avenidas con parejas conflictivas. Se han encontrado las siguientes características diferenciales:

  • Las parejas en conflicto suelen interpretar mal lo que su pareja les dice.
  • Muestran una frecuencia de desacuerdo superior a los acuerdos.
  • Reaccionan a la defensiva frente a los comentarios negativos de la pareja.
  • Suelen ignorar los comentarios y comportamientos positivos de la pareja.
  • Parecen tener un deterioro en la capacidad de empatizar, la capacidad de expresar los sentimientos adecuadamente y la capacidad de escuchar.
  • Muestran una comunicación libre de restricciones mientras que las parejas bien avenidas cuidan su comunicación evitando decir cosas que puedan molestar.

Discusiones de pareja: “Los 4 jinetes del apocalipsis” (Gottman y Silver)

Cuando una discusión toma el camino discusion3del sarcasmo, la crítica negativa y la conversación ha tenido un “planteamiento violento” (sin confundirnos con aquello que mencioné sobre relaciones tóxicas) es probable que acabe en fracaso, por lo que más vale hacer borrón y cuenta nueva, y empezar otra vez con la conversación.

Los cuatro jinetes del apocalipsis son cuatro actitudes a evitar en los momentos de discusión:

  • Críticas. Cuando son globales, palabras negativas sobre el carácter o personalidad. Incluye culpa y difamación. El problema de las críticas es que cuando se hacen constantes allanan el camino para los otros jinetes, más peligrosos.
  • Desprecio. Sarcasmo, escepticismo, burla, humor hostil. Envenena las relaciones porque implica disgusto. El desprecio aumenta siempre el conflicto en vez de favorecer la reconciliación. Supone rebajar al otro y situarse en una posición moral superior. La beligerancia, prima del desprecio, es igualmente letal para una relación. Es una forma de enfado agresivo porque contiene una amenaza o provocación.
  • Actitud defensiva. La pareja agresiva no da su brazo a torcer ni pide perdón. Esto ocurre porque la actitud defensiva es en realidad el modo de culpar a la pareja. La actitud defensiva no hace sino agravar el conflicto y por eso es tan peligrosa.
  • Actitud evasiva. Actuar como si no le importara en absoluto lo que el otro dice, como si ni siquiera le oyera, con la consecuente frustración por parte del otro miembro de la pareja y el empeoramiento de la situación.

MITOS DEL AMOR

  • El mito del amor: “El amor lo puedo todo”.pareja disgustada
  • El  mito del carácter: “Yo soy así y no tengo porque cambiar”.
  • El mito del tiempo: “El tiempo lo arreglará todo”.
  • El mito de la sinceridad: “Yo soy muy sincero… si hace algo mal se lo tengo que decir…”
  • El mito de los hijos: “Cuando tengamos hijos, todo se arreglará”.
  • El mito de las emociones: “El amor y las emociones salen de dentro, por lo que aprender a convivir es algo artificial”.

En resumen, todos estos mitos nos llevan a no actuar de manera directa sobre los acontecimientos ya que se da por hecho que, de una u otra forma, las cosas se arreglarán o se destruirán por si solas. No hay nada que podamos hacer para cambiarlo salvo dejarnos llevar.

Para no alargarme demasiado dejo pendiente un tercer artículo centrado en la convivencia y en los choques que aparecen cuando se comienza a convivir. Considero que es necesario para hacer una revisión más completa sobre las relaciones de pareja ya que es un momento crítico que no todos consiguen superan. No te pierdas: “¡Nos vamos a vivir juntos!”.

Parejas felices


  Como habrás podido observar, en la portada del blog aparece la siguiente frase:

Creciendo Juntos. “Psicología en positivo para mayores y pequeños”.

Hasta ahora me he estado dedicando a escribir artículos para los pequeños. Y aunque algunas entradas pueden aplicarse tanto a adultos como a niños, he decidido que esta semana voy a dedicar el post a los adultos. Sobre todo porque si los mayores aprenden a llevar relaciones saludables, los pequeños saldrán también muy beneficiados.

CONCEPTOS DE AMOR

Según Gottman y Silver, las parejas felices están basadas en una profunda amistad. Las parejas se conocen íntimamente, conocen los gustos, la personalidad, las esperanzas y los sueños de su pareja. Muestran gran consideración el uno por el otro y expresan su amor no solo con grandes gestos, sino con pequeños detalles cotidianos.fidelidad-1-

Según Feliu y Güell, en el concepto de amor es importante incluir aspectos básicos como la felicidad propia, le del otro y la preservación de la individualidad. La unión por amor no debería implicar ni posesión ni dependencia. Requiere un concepto correcto de uno mismo y una imagen clara del otro como ser independiente.

Un concepto de vida en pareja, realista y objetivo, que implique el crecimiento y la satisfacción mutua, significa ante todo ser responsable de la propia felicidad y la del otro, y por tanto saber analizar, aprender y conocer todo aquello que permita mejorar la interacción.

Algunos conceptos insostenibles sobre el amor y sobre las relaciones que deberían ser revisados son los siguientes:

  • Centrar la atención en ser amados, no en amar.
  • Lo difícil no es amar, sino encontrar “la media naranja”.
  • El amor es algo “mágico”. Que aparezca o no depende de la suerte de cada uno.
  • No importa lo que hagamos o dejemos de hacer, el amor es un sentimiento que se apodera de nosotros.
  • El amor puede “morir” sin que podamos hacer nada para evitarlo.
  • Si me ama debe aceptarme tal y como soy, sin intentar cambiarme.
  • Si no me ama es por que es un/a egoísta incapaz de percibir mis necesidades.
  • Considerarse víctimas del amor y resignarse es la única solución si las cosas van mal.

PROCESOS IMPLICADOS EN LA PAREJA

En todo acto de comunicación intervienen procesos psicológicos que modulan las respuestas que se dan en una situación determinada. Si no se tienen en cuenta estos procesos (creencias, atribuciones, expectativas, valores, interpretaciones de la situación, etc.) es muy difícil entender lo que está pasando y convierte la comunicación entre dos personas en un proceso muy complicado.

Veamos algunas creencias irracionales que facilitan la aparición de conflictos en las relaciones de pareja:

  • Es terrible que me hayan dicho esto.
  • Es terrible que haya gente que me trate de esta manera tan poco atenta e injusta.
  • Los demás vienen a aprovecharse de mi. No dejaré que se salgan con la suya.
  • Es totalmente injusto que yo tenga que pasar por esto.
  • Si algo me molesta tengo que estar continuamente quejándome.
  • Es mejor comer antes de que me coman.
  • La gente no tienen ni puñetera idea de lo que habla.
  • Nadie sabe mejor que yo lo que estoy pasando.
  • “Genio y figura hasta la sepultura”. Las personas son como son y no se puede hacer nada para cambiarlas.
  • Si siento y pienso de una manera determinada, no puedo actuar de otra forma.

La importancia de la reciprocidad (Feliu y Güell)

EDARn una relación sana, un detalle, una grata sorpresa, un gesto cariñoso, etc. nos hace sentir bien y desear que el otro experimente lo mismo con otro gesto de cariño, detalle, etc. Si esta forma de intercambio positivo se prolonga y se mantiene a lo largo del tiempo, se crea un círculo vicioso positivo.

 El secreto está en el equilibrio entre lo que se da y lo que se recibe. Habitualmente se recibe en proporción a lo que se da, y viceversa.

Los símbolos entrañables

Son comportamientos que tienen un especial significado para la pareja. Cada pareja crea los suyos propios a lo largo de la convivencia, convirtiéndolos en señales que despiertan sensaciones de calidez y de amor al recordarlos. Son recuerdos de otros momentos felices, personales e intransferibles.

En épocas de conflicto quizás se olviden, pero pueden resurgir. Recordad costumbres de vuestro aniversario, cumpleaños, navidades… Volved a mirar fotos de ese viaje tan especial, del primer hijo, de los carnavales… pero sobre todo, recordad: “Mirar al pasado puede ser un error. De lo que se trata es de mirarlo de una manera constructiva para reproducir comportamientos que tienen muchas posibilidades de resultaros agradables a los dos”.

Otras áreas que afectan a la convivencia y que deberían tenerse en cuenta para buscar un equilibrio son:

  • La comunicación
  • Las demostraciones de afecto,
  • Las relaciones sexuales,
  • La filosofía de vida y
  • La economía y gastos.

Para elaborar el artículo, me he basado en varios libros ampliamente recomendados en terapia de pareja y que paso a nombrar por si quieres ampliar información:

  • “Siete reglas de oro para vivir en pareja”. De J.M. Gottman y N. Silver.
  • “Relación de pareja. Técnicas para la convivencia”. De M.H. Feliu y M.A. Güell.

El artículo de la semana que viene será una continuación de este. Se llamará “Parejas infelices”  y en el describiré los problemas más habituales de las parejas en conflicto para que sean más sencillos de detectar y puedas poner solución en caso de que se te presente una situación similar.

Trastornos alimentarios (III)


Hoy voy a compartir contigo tres cuentos o historias escritas por chicas con trastorno alimentario sobre su vivencia o punto de vista con respecto a la enfermedad y su tratamiento, como ya sabrás si has leído mis dos post anteriores (Trastornos alimentarios (I): aquí y Trastornos alimentarios (II): aquí).

Sólo puedo publicar aquellos relatos elaborados por chicas mayores de edad, por lo que desgraciadamente se me quedan muchos folios en el cajón, aunque en breve varias de ellas cumplirán los 18 y están deseando que comparta también sus historias, así que probablemente acabe ampliando la entrada en un futuro para añadir las suyas.

Y como hoy son ellas las protagonistas, paso directamente a transcribir sus historias. Solo he eliminado la información que pudiese violar el anonimato de las chicas.

RELATO 1: “EL LUGAR MÁS FELIZ DEL MUNDO”

‘Este no es mi lugar en el mundo’. Desde la sala de espera, un hombre quemado por la desesperanza acompaña en el silencio a su hija. Ésta observa, aún sin creerlo, como su vida cruza de acera para cambiar tardes de otoño soleadas por el vidrio opaco de un centro hospitalario.

‘Este no es mi lugar en el mundo’. Se repite una vez más antes de pasar al comedor. Los angostos pasillos que trazan el camino hacia las aulas distan mucho de la facultad, un sueño que a estas alturas todos dan por perdido. Todos menos ella. A las 9.30 aun sirven el desayuno; Cola-cao y cereales. Todo dulce, asqueroso, de un gusto pegajoso que hacía meses que perdió.

‘Este no es mi lugar en el mundo’. Vuelve a repetirse, si bien ahora empieza a ver similitudes con sus compañeras de grupo: la forma de mirar, la lentitud con que cada alimento es devorado, el rechazo de lo común. No puede más. Llama a la terapeuta y pide un café y siente que aún queda tiempo para salir a disfrutar del aire fresco.

Las horas pasan despacio. El reloj se detiene en cada terapia, en cada palabra o expresión involuntaria.

Sin embargo, todo está bajo el control de la calma. Las internas acuden al baño con la puerta abierta, en colectivo, cosa que sorprende a la joven. Los libros, teléfonos, libreta y apuntes. Todo está bajo llave. Todo se cuestiona. Nadie es libre de sospecha.

Entonces, recuerda cuando tuvo libertad, cuántas oportunidades tiró por la borda y piensa que tal vez este sea ‘el lugar más feliz del mundo’ en el que ahora se pueda vivir.

RELATO 2: “VOY A CONTAR EL TRASTORNO ALIMENTARIO DESDE MI PROPIA EXPERIENCIA…”

… ya que he estado tan metida en esto, que no creo que me vaya a resultar muy difícil hacerlo. […] Siendo tan joven ya he tenido experiencias bastante duras.

Desde pequeña nunca fui una niña con buena autoestima, mi primer recuerdo es en 2º de primaria, cuando me quedaba sola en los recreos, por culpa de mi timidez, entonces tenía que venir mi madre a acompañarme. Ese mismo año me cambiaron de colegio a uno privado y muy exigente y ahí también tuve problemas para relacionarme; hasta que mis padres montaron una tienda y todos querían ser mis amigos; conseguí entrar en un grupo de amigas, éramos 4 y siempre era yo la peor y la marginada, pero me dejaba, no me importaba que me tratasen así, porque tenía amigas.

Mis padres ya me decían que no les gustaban esas amistades, que no confiara en nadie y que la amistad no existe; es así como poco a poco fui haciéndome más desconfiada y tímida, me daba vergüenza hasta decir ‘hola’. En 2º de ESO ya no pude más, otra vez me vi sola en los recreos, sin amigos y confirmando las palabras que mis padres me dijeron, así que me cambiaron de colegio otra vez, también era concertado, pero tenía mejor ambiente, allí era aparentemente feliz, conseguí amigos, los que hoy en día conservo.

A todo esto se le unen las clases de ballet, iba dos días a la semana dos horas, o un día a la semana cuatro horas, desde los 10 años; me encantaba, pero mi profesora desde el primer día de clase me dijo que tenía que adelgazar, y eso que tenía un peso sano, más bien tirando a bajo; a eso se le añade mucha exigencia, salía de todas las clases llorando, pero aún así seguía yendo, quería superarme cada día más, quería conseguir bailar y que me felicitaran y sobre todo quería que mi profesora me dijera que estaba muy delgada.

También tengo que contar que desde que mis padres montaron la tienda, me pasaba todas las tardes sola en casa, nadie acudía a mis actuaciones del colegio o de ballet por que la tienda estaba por delante.

Es por todo esto que en 2º de ESO empecé a restringir, cada vez me comparaba más, cada día era más fea, más gorda, más inútil, más tonta, también de vez en cuando esto iba acompañado de vómitos, porqué llegué a odiar comer y a que la comida estuviera dentro de mi.

En bachillerato todo esto empezó a ocupar mi vida en primer plano, al 100%, mi vida se resumía en estudios y síntomas. Sacar un 10 y pesar menos eran mis únicos objetivos. Todo esto lo llevé yo sola encima, todo esto fue mi gran secreto hasta principios del verano, cuando mis padres, gracias a una amiga que también sufría este problema, se enteraron de todo y decidieron ponerle remedio con tratamientos; y digo gracias a una amiga porque me salvó la vida, como lo están haciendo día a día mis padres, mis amigos y el tratamiento al que estoy acudiendo.

Y hoy en día quiero decir que quiero salir de esta, me niego a volver atrás, quiero ser feliz y quiero vivir la vida al margen de la enfermedad.

RELATO 3: “MI TRASTORNO”

Todo el mundo quisiera tener un poder, algo que domine por encima de cualquier cosa, hay muchos tipos de poderes, algunos ayudan, otros dañan, otros simplemente imponen, pero al fin y al cabo todos son poderes.

Conozco un poder por encima de muchos otros, es muy fuerte, capaz de controlar un pensamiento, una actitud e incluso un cuerpo. Es el GRAN PODER DE LA MENTE.

Yo a mi mente le concedí esta autoridad para que controlase todos los aspectos de mi vida, ella asumiendo su cargo, me movió a su antojo, me llevó a hacer cosas crueles y ruin contra mi misma, me apartó de los míos, me quitó la alegría, se llevó mi espíritu luchador, mis ambiciones, me dejó como una niña infeliz que viajaba por el mundo sin saber muy bien ni a donde, ni como ni porqué… Quería controlarlo todo, lo único que se le resistía era el cuerpo, empezó a luchar contra el, una guerra viva, una batalla que ganase quien ganase el final era catastrófico, no había color, los caminos que me quedaban por recorrer eran tenebrosos, oscuros, y la meta a la que me dirigía solo una… Mi luz cada vez se hacía más pequeña no encontraba ningún túnel por el que escapar, llegué a temer que la luz se apagase del todo, aunque mi mente, estaba dispuesta apagar cualquier precio para ganar la batalla del cuerpo.

Pero el miedo, un señor fuerte y poderoso, tan fuerte que en mi caso, pudo con mi mente, he pasado mucho miedo, pero no me arrepiento de ser cobarde y tener miedo, pues este fue mi escapatoria de ese camino oscuro, el mediador de la batalla, quien me animó a pedir ayuda; SI, soy una cobarde, he tenido miedo, pero estoy viva y me estoy curando.

RELATO 4: “EL FUEGO”

El fuego no aparece de repente y sin motivo. El fuego aparece poco a poco, empieza siendo una pequeña chispa que con el tiempo se va alimentando, va creciendo y se va haciendo más poderoso.

Tu piensas que no pasa nada y que lo controlas pero cada vez se va haciendo con más parte de su víctima, en este caso un bosque, un campo, etc… y se va extendiendo.

Cuando te das cuenta de que las llamas son grandes, el fuego ya está en su punto descontrolado, no hay manera de apagarlo sola, necesitas ayuda, pero estás atrapada en el bosque y no sabes como escapar para pedirla. Una vez te ves rodeada por todo el fuego, con las llamas acechándote, casi quemándote, recuerdas que aún tienes una oportunidad.

No sabes como, pero sacas valor y llamas a los bomberos para que te ayuden con el fuego, te has dado cuenta de que no puedes con el.

Con su ayuda consigues apagar casi todas las llamas.

Ahora queda el humo y los árboles quemados. Este es el trabajo más duro, esperar. Esperar a que se vaya el humo para poder ver bien el bosque de nuevo y poder repoblarlo. Sembrarlo de nuevo. Que crezcan nuevos árboles y cuidar el bosque para prevenir nuevas chispas.

PD. Vuelve a leerlo cambiando las palabras:

  • Fuego: Trastorno alimentario
  • Chispa: idea
  • Bosque: mente
  • Campo: persona
  • Llamas: síntoma
  • Quemándote: matándote
  • Bomberos: especialistas
  • humo: recuerdos
  • Árboles quemados: vida perdida
  • Árboles: vida.

Trastornos alimentarios (II)


   La semana pasada te puse en situación sobre la temática de los trastornos alimentarios para que tuvieses una idea del impacto que tienen en la sociedad actual, la gravedad que conllevan y la importancia de su tratamiento (para ver Trastornos alimentarios (I), pulsa aquí). Esta semana voy a hablar de los tipos más importantes de trastornos alimentarios y de los factores que predisponen, desencadenan y mantienen la enfermedad, así como qué hacer ante un posible caso de trastorno de la conducta alimentaria (TCA en adelante).

¿QUÉ SON LOS TRASTORNOS ALIMENTARIOS?

Son trastornos psicológicos en los que el miedo a engordar y al rechazo de los demás, la alteración de la percepción del peso y la silueta y la dependencia de la opinión de los otros provocan alteraciones graves de la conducta alimentaria y de la vida afectiva.020-trastornos-alimentarios-3012522_s-123rf-300x200

Los tipos más importantes por su prevalencia en la sociedad actual son la anorexia y la bulimia nerviosa, aunque últimamente están tomando relevancia el trastorno por atracón  y la obesidad (infantil).

ANOREXIA NERVIOSA

Independientemente de los criterios médicos y psicológicos que se utilizan para diagnosticarla, me interesa que sepas y tengas en cuenta cuales son las características físicas y conductuales que presenta junto con la afectación generalizada de su salud. No conviene olvidar que las personas con esta enfermedad suelen negar su problema, por lo que se resisten a ser ayudadas y tratadas ya que, para ellas, la terapia es una manera de obligarles a comer y cebarlas, que es lo que más temen.

Indicadores de la anorexia nerviosa

  • Restricción alimentaria autoimpuesta. Tienden a probar todas las dietas y productos dietéticos sin necesidad.
  • Pérdida de peso y de la menstruación, enfermedades y debilidad.
  • Preocupación excesiva por el peso (cuerpo, imagen, comida… se pesan y se miran al espejo excesivamente), distorsión de la imagen corporal y pánico a engordar.
  • Rituales con la comida. Cuentan calorías, cortan la comida en trozos pequeños, la desperdigan por el plato para dar la sensación de haber comido más de lo que lo han hecho, comen muy lento, etc.
  • Hiperactividad. Se mueven mucho ya que lo relacionan con la pérdida de calorías.
  • Uso de laxantes o diuréticos.trastornos_alimenticios300X175
  • Atracones o vómitos ocasionales.
  • Evitan comer en familia.
  • Mentiras y manipulaciones.
  • Negación de la enfermedad.
  • Cambio de carácter (agresividad, tristeza, apatía, ansiedad…).
  • Aislamiento social. En ocasiones se empieza al revés: las chicas salen mucho porque estar fuera de casa les facilita saltarse comidas y engañar a la familia, pero conforme se va instaurando la enfermedad y comienzan a sentirse peor con su cuerpo, comienzan a aislarse.
  • Excesiva exigencia y perfeccionismo. Suelen ser chicas muy ordenadas, muy responsables, que sacan excelentes notas y se exigen mucho a la hora de realizar cualquier actividad o emprender cualquier proyecto.
  • Baja autoestima, alexitimia (incapacidad para identificar y expresar emociones y sentimientos propios), inseguridad, etc.
  • Miedo a la responsabilidad, a crecer, etc.
  • Dependencia de los demás.

BULIMIA NERVIOSA

Se caracteriza por un irresistible impulso por comer de manera episódica, incontrolada, compulsiva y rápida, grandes cantidades de alimentos ricos en calorías durante un periodo de tiempo que puede ir desde los pocos minutos a horas y durante los cuales la persona experimenta una pérdida de control sobre la conducta alimentaria (no pueden parar de comer).

Esta ingesta desmesurada produce una sensación de hinchazón, malestar físico y náuseas por la plenitud, lo que junto al sentimiento de culpa y vergüenza, generan depresión y autodesprecio, originando todo ello el vómito reflejo o inducido para disimular el malestar físico y evitar la digestión de lo ingerido. Cuando no consiguen el vómito usan laxantes o diuréticos,  o el riguroso ayuno posterior para controlar el peso por miedo a engordar.

Indicadores de la bulimia nerviosa

  • Comen de forma excesiva y compulsiva (atracones) y luego realizan conductas para compensarlo tales como vómitos, uso de laxantes, diuréticos, pastillas adelgazantes o dietas restrictivas.
  • Preocupación constante y excesiva por el peso (cuerpo, imagen, etc.). Pánico a engordar.
  • Sensación de pérdida de control con la comida.
  • Ansiedad.
  • Hipertrofia de las parótidas a causa de los vómitos.
  • Signo de Russell (callosidades en los nudillos de las manos, especialmente en los dedos índice y medio y que son fruto también del abuso del vómito).
  • Problemas dentales.
  • Menstruación irregular.comida_720
  • Estreñimiento.
  • Oscilaciones de peso.
  • Evita comer en público o come a escondidas.
  • Desaparece comida de casa.
  • Después de las comidas, va al WC con urgencia.
  • Mentiras y manipulaciones.
  • Cambios de carácter (agresividad, irritabilidad, depresión, desmotivación, etc.), inestabilidad emocional, baja tolerancia a la frustración.
  • Desorganización de la propia vida, compulsión por las compras, cleptomanía, predisposición al consumo de tóxicos, etc.
  • Agresividad y autoagresividad. Amenazas e intentos de suicidio.
  • Dificultad en la aceptación de límites familiares.
  • Relaciones de dependencia e inestables.

FACTORES DE PROTECCIÓN ANTE TRASTORNOS ALIMENTARIOS

Como ya te conté en el post anterior, nos encontramos inmersos en una sociedad de consumo, superficial, competitiva y muy exigente con lo que se ha establecido como “imagen ideal”. Además, ya mencioné también como el ambiente familiar en el que ambos progenitores se ven en la necesidad de trabajar fuera, deja al niño/a con muchas carencias emocionales y afectivas que le hacen ser más débil ante todo ese bombardeo de información que le llega de fuera.

Es por ello, que debes intentar fomentar los siguientes factores en tu entorno familiar para que tus hijos/as tengan herramientas que les sirvan de apoyo y no estén tan desprotegidos ante los mensajes e influencias externas negativas.

  • Hábitos alimentarios sanos.
  • Actividad física adecuada.
  • Aceptación y valoración personal.
  • Comprensión y expresión adecuada de lo que siente.
  • Responsabilidad en su escala de valores.
  • Capacidad para divertirse de manera creativa.

SEÑALES DE ALERTA EN LA ESCUELA

Los niños/as pasan muchas horas en el colegio y es por tanto un entorno en el que se pondrán de manifiesto muchas conductas que podrán indicarnos la existencia o riesgo de aparición de un TCA. Si tienes sospechas de que tu hijo/a puede estar padeciendo un trastorno alimentario, no estaría de más hablar con sus profesores o tutores para ver si han detectado alguna de las siguientes señales:

  • Buenos resultados académicos, pero siempre piensa que podrían ser mejores.
  • Elevada exigencia y perfeccionismo en todo lo que hace.
  • Sale al recreo y se aísla de los demás compañeros.
  • Cambios bruscos de humor.
  • Actitud triste y decaída.Trastornos-alimenticios
  • Cambio de peso significativo sin explicación.
  • Preocupación excesiva por el tipo de alimentos, productos light, dietas, cuenta calorías, etc.
  • Rituales en la forma de comer como la forma de masticar, el ritmo, el orden, desmenuza alimentos, etc.
  • Pone excusas para saltarse comidas.
  • Después de las comidas siempre va al baño.
  • Se mira mucho al espejo, sobre todo después de comer.
  • Habla mucho sobre el peso, aspecto físico suyo y de los demás, propiedades de los alimentos, etc.
  • Hace demasiado ejercicio, no se queda quieta.
  • Se pone varias capas de ropa, siempre tiene frío.
  • Poca flexibilidad ante los cambios.

¿QUÉ HACER ANTE UN POSIBLE CASO DE TCA?

  • Lo primero que debes hacer es observar todos los signos y factores que he mencionado anteriormente (signos de detección precoz).
  • Luego deberías recoger toda la información posible de los compañeros de su entorno más cercano.
  • Habla directamente con ella generando un ambiente de confianza. No le culpabilices.
  • No te centres en la comida y en el peso, en vez de eso, haz hincapié en su sufrimiento psicológico.
  • Dirígete a un servicio especializado.

¿QUÉ EVITAR?

  • Negar el problema o restarle importancia.
  • Engañar a la persona para ganarte su confianza.
  • Poner el acento solo en el peso o en la comida.
  • Evitar actitudes paternalistas o broncas.
  • Acciones terapéuticas insuficientes o parciales (poner una dieta, dar anticonceptivos orales para la amenorrea, dar medicación sin otras actuaciones, tratar un síntoma aislado, etc.)

El mundo de las emociones


Todos los seres humanos experimentamos unas emociones básicas como la alegría, la tristeza, el miedo o la ira, pero diferimos en la manera de sentirlas y manifestarlas.

4 emociones basicasHasta aquí imagino que todos estamos de acuerdo. Pero, ¿qué son realmente las emociones?

Intentando no ser demasiado técnica, podría decir que son procesos de reacción ante acontecimientos significativos y relevantes para la persona. No son solo experiencias intrapsíquicas, sino procesos de cambio para iniciar, mantener o interrumpir una relación relevante con el entorno tanto interno como externo.

Y más importante todavía que su definición. ¿Para qué sirven las emociones?

  • Constituye una especie de señal interna del sujeto que informa al sistema cognitivo y conductual sobre si una situación es peligrosa o favorable (sensibilización emocional).
  • Guía y organiza la conducta. Juega un papel crucial, sobre todo en la infancia, como señal comunicativa (respuesta emocional).
  • De las dos anteriores podemos deducir que las emociones tienen una naturaleza preventiva y anticipatoria.

El desarrollo emocional debe considerarse en estrecha relación con el resto de los procesos del desarrollo e inmerso dentro de un contexto relacional. Los tres principales factores a tener en cuenta son la evolución de la expresión, el reconocimiento y la regulación emocional. Veamos pues, el desarrollo de cada uno de estos factores a lo largo de los años:

Expresión emocional

Durante los dos primeros meses de vida, los estados afectivos de los bebés están muy relacionados con los estímulos internos. Expresan su malestar mediante el llanto, que es el modo más poderoso que poseen para comunicar sus necesidades. La sonrisa, que comienza siendo un acto espontáneo originado por la actividad del sistema nervioso, pasa a ser voluntaria poco a poco en respuesta a situaciones que le reportan tranquilidad y bienestar.

Alrededor de los cuatro meses surge la risa y los niños ríen a carcajadas ante situaciones muy diversas. También comenzaran a expresar sorpresa, furia o tristeza.

Entre los cinco y los siete meses aparece el temor, que pretende informarte sobre su necesidad de sentirse protegidos (muy relacionado con los apegos).

Además de las emociones básicas, los seres humanos desarrollamos la capacidad de experimentar unos sentimientos más complejos. Es lo que denominamos emociones autoconscientes. Entre los 18 y los 24 meses podrás distinguir en tu hijo emociones como la empatía, el recelo o la timidez y a partir de los 2 años la vergüenza, el orgullo, la culpa y el miedo (diferente al temor del que hablaba antes).emociones

La aparición de estas emociones se relaciona con el creciente sentido del yo, de la autoconciencia, de la relación con otros y de la adaptación a las normas.

Para experimentar orgullo, vergüenza o culpa, es necesario valorar la propia conducta en relación con otras personas, con las normas y valores sociales que se han ido incorporando. Sentir miedo es otra característica de este periodo. Parte de un sentimiento de vulnerabilidad, de un yo en peligro, y promueve autodefensa y autoprotección.

A lo largo de los años las expresiones emocionales se van diferenciando cada vez más entre si, se hacen más selectivas y van ganando en intensidad, rapidez y duración.

Reconocimiento de las emociones

Los niños de pocos meses son capaces de diferenciar ciertas expresiones faciales, pero el verdadero reconocimiento que asocia significado emocional con expresión se produce a partir del cuarto mes. Y es a partir de ahí cuando empiezan a responder de forma adecuada a tus expresiones emocionales.

Esta capacidad para interpretar y responder adecuadamente se hace patente de manera más clara a finales del primer año de vida con lo que nosotros llamamos referencia social. Esto significa que ante situaciones ambiguas el niño dirigirá su mirada hacia ti y utilizará esa información como referencia social para evaluar el objeto o situación que le crea incertidumbre y regular así su propia conducta.

Los niños, además de reconocer las emociones de los demás, son capaces de empatizar o compartir sus estados afectivos. La empatía es la capacidad para compartir y sentir una emoción tal y como la siente el otro y responder con emociones complementarias. Se pueden distinguir cuatro niveles de empatía:

  • Empatía global. Durante el primer año el niño ya no es ajeno al dolor de los demás, por ejemplo, puede llorar como respuesta al llanto de otro bebé.empatia
  • Empatía egocéntrica. Del primer año en adelante, los niños ya no lloran o buscan consuelo como reacción al dolor de otra persona, sino que son conscientes de que es el otro y no él la verdadera víctima. Al mismo tiempo, intentan aliviar el dolor realizando aquello que les aliviaría a ellos (egocentrismo).
  • Empatía con los sentimientos de los demás. Hacia los 2-3 años nos encontramos con avances importantes. Ya diferencian entre el yo y los otros perfectamente y además son capaces de empatizar con sentimientos de tristeza y alegría en situaciones simples que poco a poco irán ganando complejidad hasta llegar al punto de poder empatizar con varias emociones contradictorias entre si.
  • Al final de la infancia e inicio de la adolescencia se darán situaciones empáticas con la “desgracia general” de los demás.

Entre los 3-4 años empiezan a captar las regularidades de determinadas situaciones y aprenden a “hacer guiones” en los que se asocia una situación con su respectivo estado emocional. A esto lo llamamos conocimiento situacional y un ejemplo de ello puede ser recibir un regalo = estar alegre.

Entre los 6-12 años el logro más destacado es la comprensión de que puedan existir emociones diversas e incluso contradictorias. Es lo que conocemos como ambivalencia emocional y presenta una secuencia evolutiva según la edad:

  • De 3 a 6 años los niños son incapaces de concebir que una misma situación pueda producir dos emociones sucesiva y/o simultáneamente.
  • De 6 a 7 años aceptan que hay situaciones en las que se pueden sentir dos emociones diferentes, pero siempre considerando que una de ellas sigue a la otra. Un ejemplo sería cuando se queda solo, momento en el que primero siente miedo y no se siente alegre hasta que no vuelve a ver a los padres.ambivalencia emocional
  • De 8 a 9 años admiten la probabilidad de que una situación provoque emociones contradictorias a la vez. Como la alegría y el miedo que pueden sentir al montarse por primera vez en una montaña rusa.
  • De 10 a 12 años ya son capaces de comprender y explicar que una misma situación provoque sentimientos positivos y negativos a la vez.

Regulación emocional

Tal y como vimos anteriormente la emociones favorecen la supervivencia y la adaptación humana, pero para ello, es preciso que sean flexibles, acordes a la situación y controlables.

Los bebés nacen con ciertas capacidades básicas de control emocional como cuando apartan la cara de la luz intensa que les produce malestar o como cuando succionan como manera de sentir alivio en vez de para alimentarse. Estos mecanismo rudimentarios se van desarrollando mediante factores madurativos, psicológicos y sobre todo a través de la interacción social contigo. Tú, como padre o madre, deberás ser el que le ayude a tolerar y a afrontar niveles de tensión, el que le proporcione estrategias de regulación y el que promueva en ellos sentimientos de control.

Entre los 2-3 años el dominio del lenguaje también constituirá para el niño una importante herramienta de expresión y control emocional.

Entre los 3-6 años, los niños suelen buscar apoyo social, aunque también ensayan estrategias como la distracción o la reestructuración cognitiva (“no me salió tan mal”, “no me gustaba tanto el juguete”, etc.).

Los progresos en esta etapa se hacen patentes con la aparición de su capacidad para ocultar emociones en determinadas situaciones tal y como se les ha enseñado (por ejemplo, mostrar alegría ante un regalo que no nos gusta). Esta capacidad de ocultamiento se hace mucho más eficaz entre los 5-6 años, que es cuando se hacen conscientes de que los demás pueden captar sus sentimientos. De hecho, aprenderán a ocultar sus sentimientos para desorientar a los demás y no solo por acatar las normas de los adultos.

A partir de los 6 años el control y la regulación emocional se hacen más precisos. Las estrategias de control que antes eran externas pasan a ser autorreguladoras y les ayudan a manejar las tensiones de la vida diaria. Utilizarán la distracción conductual (hacer algo abrazo_amigasagradable y que genere una emoción positiva para liberar la mente de lo desagradable) y mejorarán su capacidad de reestructuración cognitiva. Los padres seguís siendo las personas a las que acude cuando necesita alivio y consuelo, pero, a la vez, los amigos van a ir ocupando un lugar cada vez más importante a la hora de proporcionar apoyo. Hecho que se constatará claramente en los años adolescentes.

Para terminar, desde Creciendo Junto te recomiendo que ayudes a tus hijos a expresar siempre sus emociones en un contexto protegido (sin que le riñas y/o asustes) para que puedan comprenderlas y aprendan a encontrar soluciones adaptativas.