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¡Nos vamos a vivir juntos!


Hace dos semanas te hablé de las características que representan a las parejas saludables en Parejas Felices (aquí) y la semana pasada me centré justo en lo contrario, en aquellos errores que solemos cometer sobre todo a nivel comunicativo y que pueden llevar a la pareja a su fin (Parejas Infelices, aquí). Con este post de hoy, dedicado al comienzo de la convivencia, completamos por ahora la serie dedicada a las parejas.

Dedico un post exclusivamente a esta etapa de la pareja, porque es precisamente en este proceso en el que surgen los primeros grandes desencuentros y no siempre se superan. Así que quiero empezar a desgranar lo que ocurre en esa transición para que se compliquen tanto las cosas. ¡Vamos allá!vivir-juntos-getty599

DIFERENCIAS ENTRE LA FASE DE SEDUCCIÓN Y LA CONVIVENCIA DE PAREJA (Feliu, M.H. y Güell, M.A.)

“De novios mieles, de casados hieles.”

El refranero popular es a veces muy pesimista, pero tengo que admitir que hay parte de razón en esta frase. Las mieles del noviazgo son fáciles de asimilar: conoces a alguien, te gusta, le gustas, dialogáis… todo ello en un contexto agradable, gratificante e incluso apasionante.

El noviazgo, fase de seducción, o como quieras llamarlo, es una época que se caracteriza por:

  • Carácter restrictivo de la relación. La pareja se centra si misma sin contar demasiado con el resto del mundo (familia, amigos, etc).
  • Bajo nivel de responsabilidad como pareja.
  • Ausencia de toma de decisiones conjuntas y trascendentes.
  • Novedad en la comunicación sexual.
  • Gran tiempo dedicado al ocio.
  • Actividades placenteras.
  • Expectativas idealizadas y agradables sobre el futuro.
  • Abundancia de estímulos recreacionales.
  • Los pensamientos e imágenes del otro y de la relación hacen que uno “sueñe despierto”.

Veamos más a fondo algunos de estos puntos:

Nivel de responsabilidad

Normalmente, cuando una pareja empieza una relación dedican mucho tiempo a conocerse el uno al otro antes de decidir comprometerse y convivir. La falta de responsabilidad y compromiso facilitan la valoración positiva de conductas recíprocas que se viven como espontaneas y libres. No hay bienes que compartir, ningún acuerdo explicito que obligue a nada, ni responsabilidades que afrontar. El sentimiento y el deseo se convierten en la única motivación para seguir juntos.

Tiempo dedicado al ocio

En la época de noviazgo o seducción, las parejas se encuentran después del trabajo o tras las horas de estudio y así, juntos, dedican la mayor parte del tiempo al ocio. Charlan, hacen deporte, bailan, van a espectáculos y tienen relaciones sexuales más o menos amplias.

temas-vivir-en-pareja-8Con la convivencia, el entorno cambia y en consecuencia también cambia la forma de los encuentros. Ya no hace falta salir por ahí para verse, ahora se dispone de casa propia. Pero ese espacio ha de cuidarse, hay que limpiar, planchar, lavar, ordenar, cocinar, etc. Estas obligaciones requieren que la pareja sea muy hábil para compartir las responsabilidades.

Como ventaja, ahora se dispone de un lugar tranquilo e intimo que además suele llevar asociado una sensación de satisfacción personal al entrar en el mundo de los adultos independizados ya que, en la mayoría de los casos, se abandona el hogar familiar.

En contrapartida, esta independencia lleva a un aumento de los gastos que hay que cubrir y en consecuencia, tanto el tiempo libre como el acceso a determinadas distracciones se limitan.

Nivel de novedad

Cuando empieza una relación de pareja, todo son novedades en su mayoría agradables. Esto hace que se mantenga el interés mutuo inicial. De ahí que la interacción sea muy gratificante y haya una elevada motivación.

Una vez que se empieza a convivir, la novedad disminuye, al menos en intensidad, y si las expectativas eran muy elevadas, puede aparecer una fuerte desilusión.

Intercambio de conductas gratificantes

Siendo novios se intercambian conductas altamente reforzantes por todo lo que he ido mencionando, pero conforme crecen las responsabilidades y las dificultades propias de la convivencia, la pareja se verá en la necesidad de tomar decisiones importantes y afrontar situaciones problemáticas.

Si no se tienen muchas habilidades para ello surgirán las primeras discusiones e intercambios negativos. Esto hará que bajen las conductas de gratificación mutua y aparezcan los primeros malestares.

Es por ello que hay que aprender a afrontar las distintas situaciones, a ser asertivos, a aplicar habilidades comunicativas y a practicar la distensión y el buen humor.

Expectativas

El choque entre las expectativas previas y la realidad puede ser duro, sobre todo si esas expectativas eran excesivamente idealistas y poco fundamentadas. Si, además, no se han previsto diversos acontecimientos o situaciones que pueden surgir en una vida en común, al adaptación puede resultar más difícil.

Algunas ideas o expectativas erróneas respecto a uno mismo, el otro o la vida en pareja son las siguientes:

  • Debo ser el compañero ideal,
  • Mis intereses y necesidades deben estar subyugados a los suyos,
  • Si algo me desagrada es mejor ocultarlo para no perturbar la convivencia,
  • Si me quiere ha de mostrarse siempre considerado y amable conmigo,
  • No es justo que el/ella realice actividades que yo no puedo compartir,
  • Mi pareja debe renunciar a sus antiguas amistades porque ya nos tenemos el uno al otro,
  • Si no se da cuenta de lo que me pasa es que no me quiere,
  • Con el inicio de la convivencia empieza una etapa de felicidad interminable,
  • Viviremos juntos y eso significa compartir todos los aspectos de nuestra vida,
  • No deberíamos discutir nunca,

En resumen, el desarrollo del conflicto puede surgir, entre otros, por los siguientes motivos:

  • Colisión entre expectativas y realidad,
  • Deficiencias en el control de estímulos,
  • Falta de habilidades,
  • Cambios en el entorno,
  • Evolución y cambios personales no sincronizados,
  • Preferencias distintas en cuanto al grado de intimidad y
  • Falta de recursos.

¡ESTO NO FUNCIONA!

Cuando surgen las primeras dificultades, algunas personas creen que el amor ha muerto o que se ha equivocado de pareja, pero evidentemente, este juicio suele ser precipitado e influenciado por la reacción emocional. No hay que precipitarse y mucho menos tomar decisiones impulsivas. Es importante analizar qué está ocurriendo.

Lo que puede llevarnos a una situación de conflicto, como acabamos de ver, es la falta de recursos para afrontar los primeros problemas y lo que suele mantenerla es la carencia de habilidades para hablar y pactar acuerdos y reconciliarse.

La necesidad continua de cambio

Como ya te contaba en el post de Parejas Felices, una relación sana y feliz se define por la satisfacción y la estabilidad conjunta. Para ello, hay que cultivarla y eso significa adaptarse a cambios de todo tipo, buenos y no tan buenos, malos y menos malos, pero frecuentes y continuos. La relación debe ser viva y movible. La rigidez y el autoritarismo son enemigos de la adaptación.

No renunciar a la individualidad

Convivir con una persona no tiene porque implicar dependencia total de la misma, aunque también es cierto que hay que compaginar el necesario nivel de individualidad con las exigencias que la convivencia requiere.

El hecho de estar junto a otra persona debería ser en todo momento una elección libre entre dos seres que mantienen su propia independencia como individuos y que intentan no perder el respeto y la admiración mutuas. Este respeto y esta admiración constituyen la motivación para continuar juntos. Si permitimos que el interés o la necesidad los sustituya, la relación puede convertirse en una trampa o en una inmensa frustración.Rear view of a couple sitting on beach

Parejas infelices


 La semana pasada hablaba de las relaciones de pareja en tono positivo (Parejas felices, aquí).  Te hablé de varios conceptos de amor, de la importancia de la reciprocidad, de los símbolos entrañables y demás aspectos importantes en la comunicación. Esta semana me voy a centrar en el polo opuesto, es decir, en aspectos que deterioran o empeoran la situación cuando hay desavenencias en la pareja. Considero que es importante resaltarlos para que puedas reconocerlos en el caso de que aparezcan y te ayude a evitarlos.

Pero antes de ponerme en situación quiero hacer mención aparte de lo que se conocen como relaciones tóxicas . Me refiero a relaciones que se mantienen con un alto coste emocional y sufrimiento. Según Gloria Roldán son relaciones en las que prevalece un estilo de comunicación violento en el que destacan el desprecio, el sarcasmo, la ironía, la descalificación, el ninguneo y, en la mayoría de los casos, el maltrato psicológico e incluso físico. Dentro de estas relaciones se incluye el acoso y/o los malos tratos. Son un tipo de relación afectiva diferente y requiere otro tipo de abordaje distinto al que ofrezco en este artículo.

¡Una vez aclarado este punto, entro de lleno en materia!

PAREJAS EN CONFLICTO: ¿QUÉ ES LO QUE NO FUNCIONA? (Feliú, M.H. y Güell, M.A.)

Muchas parejas se encuentran insatisfechas pero no todas saben exactamente cual es el motivo. Algunos ejemplos son:

  • Ignorar el conflicto (negación),
  • Buscar una mejora de la situación propia a costa de la pareja,
  • Buscar refugio en personas y actividades externas a la relación,
  • Partir de una premisa falsa: “Esto durará lo que dure el amor”.

El error inicial consiste en partir de una idea que NO implica a ambos miembros en la edificación y mantenimiento de la pareja.

El mejor camino para mejorar la convivencia es aquel que permite reconocer los problemas de la pareja. Problemas que deberán ser enjuiciados, comentados y afrontados por ambos miembros de la pareja de manera constructiva y con actitud de cooperación.

FALLOS EN LA COMUNICACIÓN

“No hablamos”

consejosmedicos-infertilidad-infelicidad-pareja-668x400x80xXEste tipo de parejas suelen respetarse y funcionan de manera armónica gracias a una serie de acuerdos previos, pero parecen haber olvidado la necesidad de “mantener viva” la relación, de fomentar ocio variado y apasionante, de mejorar la riqueza de la relación mediante una interacción más intensa con el exterior, de intercambiar sentimientos y emociones, etc.

Una relación viva y equilibrada implica discutir de vez en cuando ya que así se demuestra un interés activo por el crecimiento mutuo dentro de la pareja.

La inamovilidad es uno de los enemigos de la relación.

“Hablar no sirve de nada”

Hay muchas investigaciones recientes que comparan los hábitos de comunicación de parejas bien avenidas con parejas conflictivas. Se han encontrado las siguientes características diferenciales:

  • Las parejas en conflicto suelen interpretar mal lo que su pareja les dice.
  • Muestran una frecuencia de desacuerdo superior a los acuerdos.
  • Reaccionan a la defensiva frente a los comentarios negativos de la pareja.
  • Suelen ignorar los comentarios y comportamientos positivos de la pareja.
  • Parecen tener un deterioro en la capacidad de empatizar, la capacidad de expresar los sentimientos adecuadamente y la capacidad de escuchar.
  • Muestran una comunicación libre de restricciones mientras que las parejas bien avenidas cuidan su comunicación evitando decir cosas que puedan molestar.

Discusiones de pareja: “Los 4 jinetes del apocalipsis” (Gottman y Silver)

Cuando una discusión toma el camino discusion3del sarcasmo, la crítica negativa y la conversación ha tenido un “planteamiento violento” (sin confundirnos con aquello que mencioné sobre relaciones tóxicas) es probable que acabe en fracaso, por lo que más vale hacer borrón y cuenta nueva, y empezar otra vez con la conversación.

Los cuatro jinetes del apocalipsis son cuatro actitudes a evitar en los momentos de discusión:

  • Críticas. Cuando son globales, palabras negativas sobre el carácter o personalidad. Incluye culpa y difamación. El problema de las críticas es que cuando se hacen constantes allanan el camino para los otros jinetes, más peligrosos.
  • Desprecio. Sarcasmo, escepticismo, burla, humor hostil. Envenena las relaciones porque implica disgusto. El desprecio aumenta siempre el conflicto en vez de favorecer la reconciliación. Supone rebajar al otro y situarse en una posición moral superior. La beligerancia, prima del desprecio, es igualmente letal para una relación. Es una forma de enfado agresivo porque contiene una amenaza o provocación.
  • Actitud defensiva. La pareja agresiva no da su brazo a torcer ni pide perdón. Esto ocurre porque la actitud defensiva es en realidad el modo de culpar a la pareja. La actitud defensiva no hace sino agravar el conflicto y por eso es tan peligrosa.
  • Actitud evasiva. Actuar como si no le importara en absoluto lo que el otro dice, como si ni siquiera le oyera, con la consecuente frustración por parte del otro miembro de la pareja y el empeoramiento de la situación.

MITOS DEL AMOR

  • El mito del amor: “El amor lo puedo todo”.pareja disgustada
  • El  mito del carácter: “Yo soy así y no tengo porque cambiar”.
  • El mito del tiempo: “El tiempo lo arreglará todo”.
  • El mito de la sinceridad: “Yo soy muy sincero… si hace algo mal se lo tengo que decir…”
  • El mito de los hijos: “Cuando tengamos hijos, todo se arreglará”.
  • El mito de las emociones: “El amor y las emociones salen de dentro, por lo que aprender a convivir es algo artificial”.

En resumen, todos estos mitos nos llevan a no actuar de manera directa sobre los acontecimientos ya que se da por hecho que, de una u otra forma, las cosas se arreglarán o se destruirán por si solas. No hay nada que podamos hacer para cambiarlo salvo dejarnos llevar.

Para no alargarme demasiado dejo pendiente un tercer artículo centrado en la convivencia y en los choques que aparecen cuando se comienza a convivir. Considero que es necesario para hacer una revisión más completa sobre las relaciones de pareja ya que es un momento crítico que no todos consiguen superan. No te pierdas: “¡Nos vamos a vivir juntos!”.

Parejas felices


  Como habrás podido observar, en la portada del blog aparece la siguiente frase:

Creciendo Juntos. “Psicología en positivo para mayores y pequeños”.

Hasta ahora me he estado dedicando a escribir artículos para los pequeños. Y aunque algunas entradas pueden aplicarse tanto a adultos como a niños, he decidido que esta semana voy a dedicar el post a los adultos. Sobre todo porque si los mayores aprenden a llevar relaciones saludables, los pequeños saldrán también muy beneficiados.

CONCEPTOS DE AMOR

Según Gottman y Silver, las parejas felices están basadas en una profunda amistad. Las parejas se conocen íntimamente, conocen los gustos, la personalidad, las esperanzas y los sueños de su pareja. Muestran gran consideración el uno por el otro y expresan su amor no solo con grandes gestos, sino con pequeños detalles cotidianos.fidelidad-1-

Según Feliu y Güell, en el concepto de amor es importante incluir aspectos básicos como la felicidad propia, le del otro y la preservación de la individualidad. La unión por amor no debería implicar ni posesión ni dependencia. Requiere un concepto correcto de uno mismo y una imagen clara del otro como ser independiente.

Un concepto de vida en pareja, realista y objetivo, que implique el crecimiento y la satisfacción mutua, significa ante todo ser responsable de la propia felicidad y la del otro, y por tanto saber analizar, aprender y conocer todo aquello que permita mejorar la interacción.

Algunos conceptos insostenibles sobre el amor y sobre las relaciones que deberían ser revisados son los siguientes:

  • Centrar la atención en ser amados, no en amar.
  • Lo difícil no es amar, sino encontrar “la media naranja”.
  • El amor es algo “mágico”. Que aparezca o no depende de la suerte de cada uno.
  • No importa lo que hagamos o dejemos de hacer, el amor es un sentimiento que se apodera de nosotros.
  • El amor puede “morir” sin que podamos hacer nada para evitarlo.
  • Si me ama debe aceptarme tal y como soy, sin intentar cambiarme.
  • Si no me ama es por que es un/a egoísta incapaz de percibir mis necesidades.
  • Considerarse víctimas del amor y resignarse es la única solución si las cosas van mal.

PROCESOS IMPLICADOS EN LA PAREJA

En todo acto de comunicación intervienen procesos psicológicos que modulan las respuestas que se dan en una situación determinada. Si no se tienen en cuenta estos procesos (creencias, atribuciones, expectativas, valores, interpretaciones de la situación, etc.) es muy difícil entender lo que está pasando y convierte la comunicación entre dos personas en un proceso muy complicado.

Veamos algunas creencias irracionales que facilitan la aparición de conflictos en las relaciones de pareja:

  • Es terrible que me hayan dicho esto.
  • Es terrible que haya gente que me trate de esta manera tan poco atenta e injusta.
  • Los demás vienen a aprovecharse de mi. No dejaré que se salgan con la suya.
  • Es totalmente injusto que yo tenga que pasar por esto.
  • Si algo me molesta tengo que estar continuamente quejándome.
  • Es mejor comer antes de que me coman.
  • La gente no tienen ni puñetera idea de lo que habla.
  • Nadie sabe mejor que yo lo que estoy pasando.
  • “Genio y figura hasta la sepultura”. Las personas son como son y no se puede hacer nada para cambiarlas.
  • Si siento y pienso de una manera determinada, no puedo actuar de otra forma.

La importancia de la reciprocidad (Feliu y Güell)

EDARn una relación sana, un detalle, una grata sorpresa, un gesto cariñoso, etc. nos hace sentir bien y desear que el otro experimente lo mismo con otro gesto de cariño, detalle, etc. Si esta forma de intercambio positivo se prolonga y se mantiene a lo largo del tiempo, se crea un círculo vicioso positivo.

 El secreto está en el equilibrio entre lo que se da y lo que se recibe. Habitualmente se recibe en proporción a lo que se da, y viceversa.

Los símbolos entrañables

Son comportamientos que tienen un especial significado para la pareja. Cada pareja crea los suyos propios a lo largo de la convivencia, convirtiéndolos en señales que despiertan sensaciones de calidez y de amor al recordarlos. Son recuerdos de otros momentos felices, personales e intransferibles.

En épocas de conflicto quizás se olviden, pero pueden resurgir. Recordad costumbres de vuestro aniversario, cumpleaños, navidades… Volved a mirar fotos de ese viaje tan especial, del primer hijo, de los carnavales… pero sobre todo, recordad: “Mirar al pasado puede ser un error. De lo que se trata es de mirarlo de una manera constructiva para reproducir comportamientos que tienen muchas posibilidades de resultaros agradables a los dos”.

Otras áreas que afectan a la convivencia y que deberían tenerse en cuenta para buscar un equilibrio son:

  • La comunicación
  • Las demostraciones de afecto,
  • Las relaciones sexuales,
  • La filosofía de vida y
  • La economía y gastos.

Para elaborar el artículo, me he basado en varios libros ampliamente recomendados en terapia de pareja y que paso a nombrar por si quieres ampliar información:

  • “Siete reglas de oro para vivir en pareja”. De J.M. Gottman y N. Silver.
  • “Relación de pareja. Técnicas para la convivencia”. De M.H. Feliu y M.A. Güell.

El artículo de la semana que viene será una continuación de este. Se llamará “Parejas infelices”  y en el describiré los problemas más habituales de las parejas en conflicto para que sean más sencillos de detectar y puedas poner solución en caso de que se te presente una situación similar.

Contacto físico y afecto


1463675_254852114665184_467588795_nHace un par de semanas incluí la siguiente imagen en la Fan page de Creciendo Juntos en Facebook. Los cerebros pertenecen a dos niños diferentes de tres años de edad.

El pie de foto explicaba de manera muy resumida que la diferencia entre ambos cerebros reside en la forma en que ambos niños habían sido tratados por sus madres (uno de manera normal y otro de forma extremadamente negligente). Independientemente del debate que se creó y que podrás ver pinchando en el enlace anterior, decidí que era necesario hablar un poco sobre la importancia del afecto y del contacto físico en el desarrollo humano.

En esta ocasión me he propuesto no extenderme demasiado para que te resulte más rápido leer el artículo, y por ello, me pareció apropiado limitarme a aportar una serie de datos interesantes que tal vez desconozcas:

  • En ausencia de contacto físico (en mamíferos) todas las células del organismo se niegan a desarrollarse.
  • Cuando se degradan las relaciones afectivas, se desordena la fisiología de los mamíferos (ritmo cardíaco, periodos de sueño, despertares nocturnos, tensión arterial, temperatura corporal, actividad de células inmunitarias, etc.).
  • Hubel y Wiesel ganaron el premio nobel en 1981 por sus estudios sobre la corteza cerebral, y más concretamente de la corteza visual. Entre otras cosas, establecieron que el cortex visual no se desarrolla con normalidad si no se estimula suficientemente durante el principio de la vida. Este mismo principio es aplicable al cerebro emocional.
  • Muchos estudios realizados con ratones ha concluido que la principal fuente de regulación biológica es el amor de su madre.2013-10-11 00.44.47
  • La calidad de la relación entre padres e hijos, definida por el grado de empatía de los padres y su respuesta a las necesidades emocionales del hijo, determina años más tarde la tonicidad de su sistema parasimpático, es decir, el factor preciso que favorece la coherencia y permite resistir mejor el estrés y la depresión (a mayor estrés, mayor riesgo de hipertensión arterial precoz).
  • En la vida adulta, mujeres y hombres que son “queridos/amados” presentan menos síntomas en enfermedades cardiovasculares, menos defunciones en casos de cáncer de mama, son más longevos, etc.
  • Otros estudios sobre el sistema límbico realizados por Lewis, Amini y Lennon determinaron que la relación (afectiva) es un concepto tan real y determinante como cualquier medicamento o intervención quirúrgica.
  • Piaget (eminente psicólogo conocido por sus teorías sobre el desarrollo cognitivo y de la inteligencia), postuló que la afectividad es el freno o el motor de la inteligencia.

En resumen, queda demostrado que el contacto físico emocional y el afecto son una necesidad biológica y por tanto desde Creciendo Juntos recomiendo que lo suministres sin reservas a tus hijos/as. ¡Todos saldréis beneficiados!